sábado, 10 de noviembre de 2007

TRÁFICO DE NIÑOS (II)

Después de que medio mundo se haya horrorizado por el oscuro caso de una niña inglesa desaparecida, el secuestro de ciento tres niños africanos genera un debate prudente, tranquilo e incluso justificativo de la actitud de los presuntos secuestradores. Nadie ha cargado las tintas al hablar de los miembros de la ONG francesa El Arca de Zoé. Muy al contrario, los articulistas de casi todos los periódicos se han deshecho en dudas y teorías para no acusar abiertamente a los detenidos de uno de los delitos más repugnantes: el secuestro puro y duro de más de un centenar de niños. Sólo se lo reprochan, les regañan como a niños malcriados que han cometido una travesura y deben volver al redil. Que vuelvan a casa y aquí no ha pasado nada. Se ha dicho que les han cegado sus convicciones humanitarias, sus deseos de que esos niños pudiesen vivir mejor, su buena fe. Hay quien dice que tal vez haya terceros africanos, por supuesto que hayan engañado a los miembros de la ONG o que el propio presidente del Chad pueda andar detrás de la farsa, necesitado como está del apoyo europeo para solucionar sus problemas con el vecino Sudán. Ese apoyo llegaría como recompensa por la próxima liberación de todos los acusados. ¿Enfocaríamos el asunto con la misma óptica si los secuestradores fuesen negros del Chad y los niños fuesen franceses blancos? Respecto al supuesto altruismo de El Arca de Zoé, se ha dicho que no les interesaba el dinero, sino la felicidad de los niños. Sin embargo, cada cual tiene su precio y su modo de cobrar. A algunas personas se les puede comprar con dinero. A otras, como los del Arca de Zoé, con ideales. Desde mi punto de vista no tienen excusa. Recordemos que no se les acusa de haber secuestrado a una Madeleine, sino a más de cien.

1 comentario:

mike dijo...

Estoy contigo Cesar, parece que aquí no ha pasado nada,a casa y pelillos a la mar, esto puede hacernos pensar que no es la primera vez que ocurre, con la tapadera de ONG se supone que son buenos y se ha demostrado que no.
a LA CARCEL Y QUE PAGUEN POR ELLO COMO CUALQUIER HIJO DE VECINO,anda que como me pillen ami con cualquier tontería seguro que no saldré tan bien parado.
Miguel Angel.