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viernes, 16 de marzo de 2012

Los curas no paran


Es que no dan descanso. No tiene bastante con tergiversar constantemente sus propios textos sagrados y en gestionar el Banco más poderoso del mundo y un patrimonio capaz de hacer empalidecer al emperador Bokassa, no. Cada semana tienen que dar la nota con una nueva ocurrencia. Y en esta ocasión se han aprovechado de la crisis. Claro. ¿Por qué no? Antiguamente, o quizás no tan antiguamente, los llamamientos a las filas del ejército sacerdotal se fundamentaban en la fe, en la vocación, incluso en la salvación del alma. El seminarista era un tío duro, capaz de despreciar los placeres de la carne en la edad más peligrosa, de ofrecer su vida a Dios, a los demás, una especie de héroe. Pues bien. En esta última década ha aumentado un 4% el número de solicitudes al sacerdocio. Y eso ha debido dar pie a los publicistas del Vaticano para orquestar la campaña actual en torno al concepto turulato de “Te ofrecemos un trabajo fijo”. ¡Tooooooma ya! A la mierda con las vocaciones o con las dudas. Ya les enderezaremos luego, deben decir. Y lo cierto es que, tal y como van las cosas, es muy posible que tenga éxito… al principio, claro. Veremos qué pasa cuando las aguas vuelvan a su cauce y la crisis sea un recuerdo.

(La foto está extraída de rrhhdigital)

miércoles, 29 de febrero de 2012

El Vaticano se destapa (un poco)


El Vaticano ha desclasificado cien documentos entre los que ocupan los ochenta y cinco kilómetros de estanterías que tiene el Archivo Secreto. Muy poca cosa, pero algo es algo. Aunque alguien tendrá que averiguar por qué se ha hecho tal cosa en este momento y no en otro. Esta clase de asuntos no acostumbran a ser casuales. Y mucho menos, cuando anda por medio la Iglesia.

Entre los papeles desclasificados están la confesión de los templarios, la excomunión de Lutero, la Bula de partición mediante la cual el Papa concedía a los Reyes Católicos la mayor parte de América, el proceso seguido contra Galileo Galilei o la pena de muerte de Giordano Bruno. Pero el que más me ha llamado la atención, pese a conocer su existencia, es el dogma de la Inmaculada Concepción, fechado en 1854. Con ese documento se demuestra, una vez más, lo de siempre: que muchas de las supuestas verdades absolutas de la Iglesia son fruto de decisiones humanas tomadas en un momento determinado de la historia. La concepción de María, entonces, es pura y sin mancha desde mediados del siglo XIX. Claro. En ninguna parte de los evangelios se menciona semejante memez.

(En la imagen, el Archivo Secreto. Está extraída de mediterraneosur)

jueves, 23 de febrero de 2012

El ídolo y el trabajador


Yo nací cuando a Franco aún le quedaba fuelle para más de un decenio y, por lo tanto, recibí una educación impregnada de catolicismo. Estaba por todas partes: rezábamos al entrar en clase, al salir, antes de comer, teníamos misas obligatorias y, en fin, la religión teñía nuestros conocimientos con una infinidad de pinceladas que llegaban a desvirtuar hasta lo más razonable. He de reconocer, no obstante, que me apena comprobar que los jóvenes de hoy desconocen la Biblia por completo, un libro lleno de cuentos e historias que de vez en cuando releo con mucho placer. Pero como los jóvenes de hoy desconocen todo lo que no tenga que ver con su propia jeta, eso no me quita el sueño en absoluto. Sin embargo, por aquel entonces, en los tiempos del televisor en blanco y negro y de los tebeos de editorial Bruguera, la religión era una pesadilla.

Por algo que vi en la tele, estos días he recordado el asunto de los idólatras, un episodio bíblico que, como tantos otros, está en contradicción con las costumbres de los cristianos. Parece ser que Moisés se retiró al monte Sinaí para escribir las Tablas de la Ley a medias con Dios Padre; pero tardó lo suyo en redactar el texto y, cuando volvió a reunirse con su pueblo, lo encontró adorando a becerros de oro y otros ídolos en una fiesta constante. “¡Se habían convertido en idólatras!”, rugía el cura que nos daba religión, como si adorar a un ídolo fuese lo más reprobable entre lo peor. Es curioso que la fe no le permita a uno verse en el espejo, porque precisamente los cristianos han inundado el mundo de santos de madera, vírgenes, mártires, cristos; en definitiva, ídolos de todo tipo y condición… mientras los idólatras son otros.

Cada vez que veo una de esas tallas de santos, esos cristos sangrantes o esas vírgenes cargadas de joyas me planteo la misma pregunta. ¿Qué debe pensar el artista, el trabajador que ha creado la figura con sus manos, al ver colas interminables de personas que aspiran a besar los pies de su obra? ¿Y qué debe pensar cuando escucha los milagros que la gente le atribuye?

(La imagen está extraída de elizabethtarot)

viernes, 13 de enero de 2012

A vueltas con la Iglesia


Palabra de honor que llevaba unos días preguntándome qué papel iba a adoptar la Iglesia ahora que ya no gobiernan los socialistas y que, en su lugar, están los que se supone que son “los suyos”. No sabía si iba a quedarse en silencio, contando la millonada que le regala anualmente el gobierno o si, por el contrario, iba a aprovechar la situación para tensar aún más la cuerda y seguir promoviendo la división de los ciudadanos. Bueno, pues ya lo sé. El obispo de Córdoba, en su carta semanal, ha despejado mis dudas: la Iglesia va a mantenerse igual que antes, cuando mandaban los socialistas, y que antes de antes, cuando la gente viajaba en burra y comía sopas de ajo porque no había otra cosa. Al más puro estilo de los dinosaurios ha dicho, así, porque le ha dado la gana, que en algunas escuelas se incita a la fornicación. Y no contento con eso, ha añadido que sucede lo mismo con los medios de comunicación, con el cine y con la televisión.

La verdad, decir que en las escuelas se incita a la fornicación ya es grave. Pero es que, además, no sé qué periódicos lee el obispo, ni qué películas ve, ni qué cadenas de televisión sintoniza para entender que le están incitando a fornicar. Porque yo, cuando veo la tele, por ejemplo, solo me siento incitado a dormir la siesta. Aunque, bueno, supongo que eso depende de cómo funcione el cerebro de cada cual, sus neuras y sus obsesiones.

(La imagen está extraída de noticiasdenavarra)

martes, 25 de octubre de 2011

La muerte de Gadafi


Desde luego, el asesinato de Bin Laden se ha llevado de una forma muy diferente al de Muamar el Gadafi. Es cierto que, en lo tocante a Bin Laden, solo estaban presentes las cámaras de los soldados norteamericanos y, de hecho, no tenemos ni idea de lo que sucedió. Nos han contado lo que han querido y no han dejado ninguna prueba de nada. Quizás dentro de cincuenta años se desclasifique la grabación y nos la muestren. Quizás no hubo ninguna grabación porque no hubo ningún asesinato. No sé si algún día sabremos lo que pasó allí, si es que pasó algo.

En cuanto a Gadafi, sí había cámaras. O móviles ejerciendo de cámaras que, en vista del resultado, quizás habría sido mejor que no hubiesen estado allí. Era tal el odio que se le tenía a Gadafi que la gente ni siquiera esperó a encontrar una cuerda y ahorcarle: después de darle unos cuantos golpes le pegaron un tiro en la cabeza y se acabó.

Y ahora viene lo que tenía que llegar. Cuando empezaron a manifestarse los brotes de lo que se ha llamado La Primavera Árabe, se destaparon muchas botellas de champán en Occidente. Quizás demasiadas. Ya dije en una ocasión que la democracia no abre las puertas a los derechos sociales y a la civilización, sino al revés. Son los derechos sociales y la civilización los que podrían crear un Estado democrático. Y ahora volvemos a encontrarnos con una democracia incipiente, vacía, fabricada a toda vela, basada en nada. Pero no han tardado mucho en asegurarlo: la nueva Libia se regirá por la ley islámica, que, por arte de mójili-mójili, conjugarán con la democracia y el Estado de derecho. También en Túnez se han impuesto los islamistas con el 40% de los votos.

La Primavera Árabe está venciendo a los tiranos, de eso no hay duda. Gadafi ha muerto a manos de los que creía sus súbditos. Unos súbditos que ni siquiera saben que, con la muerte de Gadafi y la implantación de la democracia, han dejado de ser súbditos para convertirse en ciudadanos. Ignoran hasta lo más básico de lo básico, pero votarán en unas elecciones democráticas y serán ciudadanos demócratas. ¿Democracia y ley islámica? Lo siento, pero no cuadra.

viernes, 19 de agosto de 2011

Lo que sí sería noticia

Y mientras tanto, en Irak, Afganistán y Pakistán hay docenas de asesinatos diarios. Los soldados de la coalición internacional, que llegaron para implantar la sacrosanta democracia, siguen ahí tras diez años de no se sabe qué, a la espera de nada, viendo cómo mueren unos y otros. Europa no levanta cabeza y los Estados Unidos están también al borde del colapso. Libia lleva meses de guerra civil. Lo de Egipto no está nada claro. En Siria hay una guerra extraña: uno de los dos bandos está armado y masacra al otro, que no tiene armas para defenderse, y ambos pertenecen al mismo país.

Lamentablemente, lo anterior y muchas cosas que me dejo es algo casi rutinario. Lo leemos cada día en los periódicos. La noticia sería que el avión papal, al frente de una flota de aviones cargados de alimentos y medicinas, aterrizasen en el cuerno de África y que el propio Papa, junto a todos sus cardenales, estuviesen en primera fila repartiendo la comida y las medicinas entre los millones de necesitados. Pero eso no sucederá jamás. En vez de eso, el Papa se ha montado una fiesta de 50 millones de euros en España, critica las leyes del país que le ha acogido y se entrevista con las más altas autoridades.

Y por cierto… ¿qué hace Zapatero entrevistándose con el mandamás de un Estado como el Vaticano, que no es democrático, que entiende muy poco de libertad de conciencia, de igualdad sexual y que se ha visto envuelto en líos de blanqueo de dinero y logias masónicas corruptas como la P2, entre otras cosas?

martes, 16 de agosto de 2011

Los peregrinos y el Papa


Menos mal que Zapatero defiende a capa y espada la aconfesionalidad del Estado, porque, si no, por lo menos nos invadían los moros.

Es de vergüenza. La turba de fanáticos que vienen a ver de cerca al becerro de oro van a tener un tratamiento que los habitantes de Madrid ni siquiera han soñado. Mostrando su carné de peregrino, los tíos esos podrán comer en un montón de restaurantes por 6’50, lo cual no está nada mal. También tendrán alojamiento gratuito. Pero lo más indignante, lo que repugna y clama al cielo, es que paguen un 80% menos que los demás mortales en los transportes públicos. Los parados no. Los parados madrileños pagan el billete entero. Y las madres con cuatro hijos, y los desahuciados, y los que cobran 800 euros mensuales.

O sea que propongo que este modo de hacer las cosas se lleve a cabo durante todo el año y en todas las ciudades del país. Así, a partir de ahora los católicos tendrían descuentos en zapaterías, colmados, pescaderías y todo tipo de comercios, pagarían menos en el Metro y podrían ir gratis al cine. Pero seguiríamos siendo aconfesionales, eso sí: a nadie se le obligaría a ser católico.

(La foto está extraída de noticias.es)

domingo, 14 de agosto de 2011

El Papa y un mendigo llamado Jesucristo


Lo único que tienen en común Jesucristo y el Papa es que ambos son bípedos. Y no me estoy refiriendo a este Papa, Benedicto XVI, sino al Papa como institución, como título. He de aclarar que no digo las cosas porque sí, que no soy un ateo marrullero ni un escéptico desinformado. Muy al contrario, estoy seguro de haber leído más libros de religión que muchas monjas. Mi biblioteca al respecto es formidable. Y repito que Jesús y el Papa no se parecen en nada.

Hay un episodio en los Evangelios que puede parecerse al viaje que va a hacer el Papa a España dentro de un par de días. Se parece, aunque solo en una cosa: en que habrá un auditorio masivo. En todo lo demás, ambos episodios serán hasta antagónicos.

Cuando Jesucristo largó el sermón de la montaña dijo cosas nuevas, evangelizó, convenció, habló con los más desfavorecidos, con los pobres, con los que no tenían nada y, por supuesto, no se metió con el emperador ni con el Imperio. Bueno, pues sospecho que la visita del Papa a España va a ser muy diferente.

Para empezar, se va a reunir en Madrid un millón de personas que ya son católicas. No creo que acuda nadie que no profese el catolicismo de un modo casi fanático. Es decir: no se trata de un viaje evangelizador, como se han hartado de decir los medios, sino de una demostración de fuerza. Según Juan José Tamayo, director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III de Madrid, entre los actos programados figura todo tipo de celebraciones religiosas: vía crucis, misa en privado en la Nunciatura, encuentros con seminaristas, con religiosas jóvenes, con el Rey y el presidente del gobierno y una comida con los cardenales y obispos. Pero no figuran encuentros, por ejemplo, con los indignados del 15-M, con los jóvenes desempleados, con los inmigrantes, con las mujeres maltratadas o con los desahuciados. La visita del Papa está prevista para los suyos, para su ejército de seguidores, para los que tienen el dinero de un pasaje desde Australia.

¿Y qué decir del contenido de su discurso? ¿Va a decir algo nuevo y convincente, algo que conmueva, que llegue al corazón como hizo Jesucristo en la montaña o se va a limitar a lo de siempre, a hablar de la necesaria paz en el mundo sin mover un dedo? Se comenta que va a arremeter contra la ley del aborto, contra la ley de la muerte digna y contra todo lo que se le ponga en los cojones. Es decir, precisamente contra ese Imperio que Jesucristo dejó a un lado cuando dijo Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Zapatero no es el César, pero debería estar tan alejado de la mente del Papa como las bragas de una corista.

O sea que muy bien, Benedicto. Vas a demostrar que aún sois muchos; que el catolicismo no es lo que era, pero que aguanta e incluso se permite gastar carretadas de millones por puro capricho ante un mundo plagado de guerras y hambre. Vas a demostrar tu fuerza. Pero con tu exhibicionismo no vas a conseguir ni un solo adepto más. Os queda poco… gracias a Dios.

(La foto está extraída de radiovaticano)

sábado, 6 de agosto de 2011

El sacro papel higiénico


Mientras en el Cuerno de África hay un millón de personas al borde de la muerte por hambre (nada menos que por hambre), el Santo Padre se dedica a hacer turismo y va a venir a España, en su avión privado, con toda la troupe de buitres que viaja con él. El merchandising es formidable. Van a vender de todo: vasos del Papa, bolígrafos del Papa, castañuelas del Papa… Pero, entre todo lo vendible, hay un objeto que ha atraído poderosamente mi atención. Se trata de un rollo de papel higiénico. Sí, sí: papel higiénico del de siempre, del que se usa para limpiarse uno el culo, pero con una pinceladita especial, una nadería, un detalle: lleva los colores de la bandera del Vaticano, blanco y amarillo. La idea me parece estupenda. Desde luego, si encuentro el producto en alguna tienda, no dudaré en comprarme una caja. Solo veo un defecto a este asunto. Y es que, ya puestos, podían haber fabricado rollos de papel higiénico con los colores de todas las banderas del mundo. Es donde deberían estar.

(La imagen está extraída de pilingui)

lunes, 4 de abril de 2011

¿Tolerancia religiosa?


Un pirao estadounidense que se las da de pastor religioso ha prendido fuego a un ejemplar de El Corán públicamente. Creo que, si dejamos aparte a los protagonistas de ciertos episodios de la Edad Media, solo los nazis y ciertos independentistas han quemado libros en la calle. Eso, por un lado. Por otra parte, toda una sarta de energúmenos ha montado un follón en Afganistán, a modo de respuesta por la quema del Corán, que de momento ha acabado con la vida de una treintena de personas. Es cojonudo. Y aún hay quien me dice que hay que respetar a todas las religiones.

(La imagen está extraída del diario Público)

viernes, 19 de noviembre de 2010

Pena de muerte por blasfemar


Si la presión internacional no lo remedia, una mujer va a morir ejecutada en Pakistán por haber blasfemado contra Mahoma. La mujer dice que quieren matarla por ser cristiana. Vaya. Parece que todavía estemos viviendo aquellos siglos de oscurantismo de la Edad Media. ¿Cómo es posible que aún sigan pasando estas cosas? Porque, la verdad, no sé qué es peor: una doctrina que ordena matar a quien diga creer en un Dios diferente a su dios o una doctrina que permite que sus fieles mueran por decir que no hay otro Dios que el suyo.

(En la foto, Asia Bibi, la mujer condenada a muerte. La imagen está extraída de telecinco)

lunes, 8 de noviembre de 2010

La visita del Papa


Desde mi punto de vista los católicos deberían estar indignadísimos con esos multimillonarios paseos de Benedicto XVI y de sus predecesores. La figura del Papa no se parece en nada a la de Jesucristo. Absolutamente en nada.

Lo anterior no importaría lo más mínimo si el Papa viniese y se dedicase exclusivamente a evangelizar. Pero no. Viene a España, pagado por el Estado español, y lo primero que dice, antes de bajar del avión, es que el anticlericalismo actual de nuestro país es igual al que existió en los años de la segunda república, cuando se incendiaron conventos y se cometieron unos cuantos abusos contra los curas. Bravo. Luego, por si acaso no habían quedado claras sus intenciones, arremete contra ciertas leyes del país que le está acogiendo, como la del aborto o los matrimonios homosexuales. O sea que, aparte de haber venido para echar un vistazo a la realidad de los que le pagan las angulas, el Papa ha venido para montar el pollo. ¿No venía en calidad de jefe de Estado? ¿Y qué jefe de Estado pone en cuestión las leyes del país donde es invitado? Los españoles no le necesitamos para sacudirnos mamporros unos a otros. Nos bastamos solos.

Sin embargo, y por suerte, la visita de B-16 no ha conseguido el éxito que tuvo la de su antecesor, JP-2, en los años ochenta. De hecho, ha sido un fracaso. En Santiago no ha llenado ni la mitad de las plazas hoteleras. En Barcelona se esperaba la presencia de cuatrocientos mil fieles y han acudido unos cien mil. ¿No sería hora de que el Santo Padre se plantease un par de cosas? Aunque no, claro, ¿qué tonterías estoy pensando?

(He obtenido la foto del foro de audisport-iberica)

viernes, 5 de noviembre de 2010

Que viene el Papa (2)


(El dibujo es de El Roto y está extraído de elpais)

domingo, 31 de octubre de 2010

Que viene el Papa


(El chiste es de Manel Fontdevila, ha sido publicado en la versión en papel del periódico Público y creo que no necesita ningún comentario de apoyo)

jueves, 14 de octubre de 2010

Bin Laden y el mulá Omar


Y a todo esto… ¿dónde está Bin Laden? Las Torres Gemelas se fueron abajo hace ya nueve años y, desde entonces, sólo se ha sabido de él a través de los mensajes que lanza al mundo. Algunos son terribles, apocalípticos, amenazas de grandes desastres que acojonan a cualquiera. Otros, en cambio, son diferentes. Por ejemplo, el último. En lugar de llamar a la guerra santa y de hablar de infieles y de todo eso, nos alerta acerca de los males que puede ocasionar… el cambio climático. Toma jeroma. Confieso que me ha sorprendido que el terrorista más sanguinario de todos los tiempos salga ahora con ésas.

Pero esta nueva aparición en los medios me ha hecho pensar. ¿Cómo es posible que nadie sepa nada de él cuando lo están buscando todos los servicios de inteligencia del mundo occidental y el gobierno de los Estados Unidos ofrece un porrón de millones de dólares por su cabeza? Aquí pasa algo. O es cierto eso que dicen algunos y nunca se le ha perseguido, o está escondido en la finca de alguno de sus amigos multimillonarios, o los servicios secretos de inteligencia no están a la altura ni del agente 86. Me temo que es esto último. Porque, en realidad, no se trata sólo de Bin Laden. ¿Ya no recuerda nadie al mulá Omar? ¿Dónde anda ese terrible y feo líder de la resistencia talibán? Recuerdo que al principio de la actual guerra de Afganistán, cuando las tropas norteamericanas tenían sitiada la ciudad de Kandahar y hablaban de su poderío invencible y de la inminente victoria de los Estados Unidos, el tío se las piró a lomos de una motocicleta destartalada. Bueno, pues, según parece, aún lo están buscando.

(En la foto, el Mulá Omar. La imagen está extraída de elpais)

martes, 24 de agosto de 2010

El show de Más allá de la vida


Lo que nos faltaba. Por si no teníamos bastante con toda esa caterva de impresentables que, en los platós de televisión, chillan, patalean y se recuerdan mutuamente la profesión de sus madres, Telecinco acaba de estrenar un programa para ponernos en contacto con sus muertos. El colmo. En el programa, que se titula Más allá de la vida, hay una tía con más morro que espalda que dice ponerse en contacto con los allegados muertos del invitado, que suele ser un famoso. O sea, tremendo. No me extrañaría que dentro de poco emitiesen el programa Purgatorio, por ejemplo, en el que los espectadores podrían votar si los concursantes van al cielo o si, por el contrario, deben ser condenados al infierno.

(La imagen está extraída de solotele)

domingo, 8 de agosto de 2010

El Gran Circo del Papa


El Vaticano ha decidido cobrar la entrada a quienes quieran asistir a las misas que va a dar el Papa en el Reino Unido. Y cobrar bastante, además: entre 6 y 30 euros por cabeza. Me parece muy bien puesto que Jesucristo hizo lo mismo. Es sabido que, durante el sermón de la montaña, Judas iba cobrando a los presentes a tanto la entrada de platea, a tanto la de general... Y también fue Jesucristo el propietario y gestor de los bancos más poderosos del planeta, aparte de firmar pactos económicos con un montón de países y de especular con el dinero de las limosnas recogidas en el día del Domund. Desde luego, no hay duda de que el peor enemigo del cristianismo es la Iglesia.

(La foto está extraída de hastalavictoriasiempre)

miércoles, 14 de julio de 2010

El horror de la lapidación


Todavía no ha dicho nadie que Sakineh Mohammadi Ashtiani, una mujer acusada de adulterio en Irán, vaya a librarse de la muerte. Parece ser que las presiones internacionales de Occidente han conseguido que, por lo menos, no sea ejecutada por lapidación, como pide la ley islámica. Tal vez tenga suerte y la ahorquen. O tal vez tenga mucha suerte y la liberen. En cualquier caso, y enfocando el problema desde otro ángulo, se está pretendiendo que algunos aspectos de esa ley islámica se cuelen en nuestra sociedad. No son tan bárbaros como la lapidación, por supuesto, pero sin duda derivan de esa misma ley. Me refiero, nuevamente, al uso del velo integral.

Un nuevo caso, en Vitoria, ha saltado a los medios. Una mujer tunecina se ha negado a quitarse el velo ante su ginecólogo y, con todo el descaro, se ha aprovechado de nuestras leyes para denunciar al médico. El hecho tendría gracia, desde luego, si no fuese intolerable.

Por suerte la juez le ha dicho que debe quitarse el velo para declarar, a lo que se ha negado de nuevo la mujer alegando razones religiosas. Tales razones son, ni más ni menos, retazos de esa ley islámica que condena a las adúlteras a morir a pedradas. ¿Lo he dicho ya?: A morir a pedradas. Y todavía hay quien dice que hay que respetar ciertas costumbres y ciertas cosas.

(La imagen está extraída de blogdecine. En Internert hay imágenes horrorosas de auténticas lapidaciones, pero no he colocado ninguna de ellas en el blog para no tener que verlas continuamente)

viernes, 11 de junio de 2010

El velo integral en España


El otro día leí en el periódico que en la Universidad de El Cairo (no en París ni en Roma, sino en El Cairo) han prohibido a las alumnas asistir a los exámenes con el velo integral. Toma, claro. Sólo faltaría que los estudiantes pudieran ir al examen enmascarados.

La polémica sigue en la calle. En nuestras calles, se entiende, porque en las calles de los países islámicos no hay polémica que valga. Pero aquí, como a veces somos tontos del culo, estamos discutiendo si debería estar prohibida una prenda que oculta el rostro por completo y que, además, viene impuesta por la religión. Creo que mi punto de vista ha quedado suficientemente claro en anteriores artículos de este blog. No obstante, voy a ver si consigo zanjar este asunto de un plumazo y no volver a hablar de él. A mi juicio, el velo integral, burka o como quiera llamarse, debe estar prohibido en todo el territorio de nuestro país por tres razones fundamentales y por este orden:

1.- Razones de seguridad. ¿Quién se oculta tras el velo? Yo no puedo pasearme por la calle con un pasamontañas.

2.- Razones de dignidad. Y no sólo de dignidad femenina, sino humana. Soy hombre y tanto me indigna que haya mujeres que deban taparse la cara como debería indignarles a ellas mismas.

3.- Razones religiosas. Eliminar ciertos hábitos, usos y otros aspectos morbosos de la religión católica nos ha costado cientos de años, un esfuerzo enorme y muchos muertos. ¿Por qué deberíamos permitir este retorno a las cavernas con la excusa del motivo religioso?

O sea que no hay tutía. Acabemos de una vez con esto y quedémonos a observar qué nueva estrategia ha pensado nuestro presidente Zapatero para salir de la crisis. Seguro que es mucho más sorprendente.

(La imagen está extraída de sursuncorda)

martes, 6 de abril de 2010

El Camino madrileño


Mi familia materna es originaria de un pueblo que está en el Camino de Santiago, a unos ciento cincuenta kilómetros del inicio tradicional del recorrido, justo antes de los extensos terrenos sin una sombra de Castilla. Desde pequeño he visto pasar a peregrinos de todos los colores, edades y pelajes y puedo decir que, en líneas generales, los de aquel entonces no se parecían en absoluto a los de hoy en día. Vamos, ni hablar. Los de mi niñez apestaban a rayos, truenos y centellas, llevaban el pelo sucio del sudor de varios días y tenían un color de piel sospechosamente oscuro. En cambio, a los actuales no les sucede lo mismo. Frescos como lechugas, los peregrinos de estos últimos años huelen a perfume caro y recién puesto, van vestidos a la última moda aventurera y no tienen ni idea de por qué narices han decidido hacer una parte del Camino de Santiago a pie. Una parte. En cierta ocasión ya hablé de ellos.

Y es que el Camino, y aquí me darán la razón los auténticos peregrinos, no es sólo un recorrido que empieza en algún lado y acaba en la ciudad de Santiago de Compostela. Es mucho más. Es un largo paseo por la fe cristiana o por la historia, por la ruta de los templarios, por las casillas del juego de la Oca o por las interioridades de uno mismo. Sí, sí: el juego de la Oca. Naturalmente, la mayor parte de los peregrinos de hoy en día ignoran todo eso de un modo absoluto.

Por esa razón me ha parecido muy curioso que las autoridades acaben de inventarse “el Camino madrileño”, un bodrio que alimenta la estupidez de los que no quieren plantearse nada de este mundo ni del otro. Es como inaugurar la ruta de los castillos en un trayecto sin castillos. Y a partir de ahora, sí. A partir de ahora, el Camino se convierte en un simple recorrido, en una excursión para ejecutivos de vacaciones, en una mierda. Se convierte en algo tan falso como la carrera llamada “París-Dakar”, que no empieza en París, ni acaba en Dakar, ni se celebra siquiera entre Europa y África. Pero nos ha tocado vivir en este mundo; un mundo lleno de ignorantes que, además de serlo, no quieren saber más.

(La foto está extraída de sanchezreverte)