jueves, 14 de octubre de 2010

Bin Laden y el mulá Omar


Y a todo esto… ¿dónde está Bin Laden? Las Torres Gemelas se fueron abajo hace ya nueve años y, desde entonces, sólo se ha sabido de él a través de los mensajes que lanza al mundo. Algunos son terribles, apocalípticos, amenazas de grandes desastres que acojonan a cualquiera. Otros, en cambio, son diferentes. Por ejemplo, el último. En lugar de llamar a la guerra santa y de hablar de infieles y de todo eso, nos alerta acerca de los males que puede ocasionar… el cambio climático. Toma jeroma. Confieso que me ha sorprendido que el terrorista más sanguinario de todos los tiempos salga ahora con ésas.

Pero esta nueva aparición en los medios me ha hecho pensar. ¿Cómo es posible que nadie sepa nada de él cuando lo están buscando todos los servicios de inteligencia del mundo occidental y el gobierno de los Estados Unidos ofrece un porrón de millones de dólares por su cabeza? Aquí pasa algo. O es cierto eso que dicen algunos y nunca se le ha perseguido, o está escondido en la finca de alguno de sus amigos multimillonarios, o los servicios secretos de inteligencia no están a la altura ni del agente 86. Me temo que es esto último. Porque, en realidad, no se trata sólo de Bin Laden. ¿Ya no recuerda nadie al mulá Omar? ¿Dónde anda ese terrible y feo líder de la resistencia talibán? Recuerdo que al principio de la actual guerra de Afganistán, cuando las tropas norteamericanas tenían sitiada la ciudad de Kandahar y hablaban de su poderío invencible y de la inminente victoria de los Estados Unidos, el tío se las piró a lomos de una motocicleta destartalada. Bueno, pues, según parece, aún lo están buscando.

(En la foto, el Mulá Omar. La imagen está extraída de elpais)

2 comentarios:

Javier dijo...

"Me tomo una infusión de papel prensa y me pongo con el oráculo güija. A los pocos segundos ya empiezo a vislumbrar su escondite. Ambos se encuentran recluidos dentro de un refugio que, como una piel de cebolla, les cubre y protege gracias a innumerables capas de stock option y de paquetes financieros. Pero no sólo están ellos dos, les acompañan otros individuos entre los que se adivinan algunos líderes mundiales. En este momento el tablero se cubre de llamas y desaparece bruscamente convertido en un líquido negro. Apenas he tenido tiempo de reconocer entre las llamas un libro sagrado y la sonrisa del innombrable. El líquido parece petróleo. Me lo bebo. Muero rodeado de libertad."

Sólo es un sueño. Pesadilla.

Saludos.

kybalion dijo...

Motocicleta destartalada?.Quizas esta emulando a aquel medico revolucionario,un tal Ernesto...mas conocido como "El Che"...o no.