miércoles, 21 de mayo de 2008

El PRINCIPIO del FIN de la COCINA para PIJOS


Los cocineros pijos están que trinan. Resulta que otro cocinero, no mucho menos pijo que ellos aunque con ciertas dosis de ética en sus planteamientos, ha dicho que sus colegas elaboran platos que ni ellos mismos se atreverían a pedir en un restaurante. El tipo se llama Santi Santamaría, y está considerado como uno de los más renombrados restauradores de alta cocina. Sus razones tendrá para afirmar eso, ¿verdad? Lo digo tras observar la reacción de los aludidos, Quique Dacosta, Juan Mari Arzak, Pedro Subijana, Martín Berasategui, Sergi Arola, Andoni Luis Aduriz y Ferrán Adrià. En lugar de combatir los argumentos de Santamaría, han salido en tromba con el discurso de que si su colega ha perdido el juicio, que si es una vergüenza, que si sólo quiere protagonismo y demás muestras de incapacidad defensiva.

En cuanto a mí, no puedo negar que todo este asunto me encanta. La supuesta cocina de esos cocineros ególatras me cansa como me cansan los peluqueros que dicen ser artistas o las modas que pretenden ser más que modas. Y las declaraciones de Santi Santamaría parece que sean el principio del fin de toda esa pantomima gastronómica que nos ha invadido en los últimos años. O culinaria, debería decir, porque el término gastronómico hace referencia al buen comer y los frutos de la cocina de última generación sólo tienen relación con el esnobismo culinario y la gilipoyuá. Como afirmé hace un tiempo en este blog, para los pijos debe ser muy interesante comer un pepino que sepa a morcilla y una morcilla que sepa a pepino. No me extraña que algunos de esos cocineros se hagan llamar alquimistas, como los que dijeron haber encontrado el elixir de la inmortalidad. Son igual de farsantes unos y otros.

(Si no frenamos la tontería pijolari de la supuesta alta gastronomía, las cocinas del futuro podrían ser como en la foto. La imagen está extraída de astrosociety)

2 comentarios:

moncho dijo...

¡Desde luego algunos de ellos han encontrado la piedra filosofal! Todo lo que tocan lo convierten en oro. Ahora sólo falta que sepan hacer una tortilla de patatas como la de mi abuela.

Anónimo dijo...

o como la mía!
Hago unas tortillas que flipas!
Eso, si el resto del repertorio es escaso:
Bocatas,
Huevos fritos,
Patatas fritas,...
y todo lo que acaba en ...tos y/o ...tas
Es inmoral pagar la pasta que algunos de los restaurantes de postín cobran por una comida.
Y si hay vino, ya flipas!
Mucha gente no gana al mes lo que te cobran por una cena de 4 personas en un garito d'esos.
jose