viernes, 15 de febrero de 2008

LAS ELECCIONES EN ESTADOS UNIDOS


Ayer, mientras veía las noticias de la tele referentes a la campaña electoral en Estados Unidos, me dio por pensar algo que, si bien puede cojear de alguna pata por tratarse de una reflexión espontánea, creo que no deja de ser cierto.

En otra ocasión ya dije que, en realidad, los ciudadanos de los USA no están gobernados por una democracia, sino por una oligarquía democrática; o sea, un gobierno de millonarios elegidos mediante las urnas. Únicamente los millonarios pueden costear el inicio de una campaña electoral tan extraordinaria como la norteamericana y, por lo tanto, los votantes de los Estados unidos de América sólo pueden elegir, entre varios millonarios, qué millonario quieren que les mande.

Pero es que ni siquiera los millonarios más millonarios entre los millonarios pueden hacerse cargo de todos los gastos que conlleva una campaña en Estados Unidos. Incluso ellos han de pedir ayuda económica a otros millonarios, cuya inmensa fortuna les permite arriesgar unos millones de dólares en la campaña de un candidato que, lógicamente, puede perder las elecciones. Esto implica un par de cosas. En primer lugar, hay que estar muy arriba en la escala económica del país para tener amigos semejantes. Está claro que a los pringaos no les darían ni un céntimo y, por lo tanto, sólo los ricos pueden presentarse a las elecciones. En segundo lugar, no puede haber tantos millonarios inversores como para que sean distintos cada cuatro años. Eso quiere decir que siempre son los mismos individuos quienes, de algún modo, dirigen las elecciones norteamericanas y que, además, se trata de grandes capitalistas. En tercer lugar, y esto es de cajón, los mencionados inversores irán a la Casa Blanca a pedir cuentas en cuanto su candidato se siente en el sillón presidencial; o, lo que es lo mismo, buena parte de la política norteamericana tendrá que escribirse en función de las exigencias de los grandes capitalistas. Claro, me dije ayer, mientras continuaba viendo las noticias de la tele, Por eso apenas hay política social en estados Unidos; por eso hay una miseria brutal en las ciudades yanquis y además no hay paro, ni pensiones, ni apenas escuelas públicas, ni seguridad social, ni nada que pueda ayudar a que los pobres salgan del agujero.

Ya he dicho antes que tal vez mi reflexión no sea todo lo correcta que debería y que es posible que yo esté equivocado en cuanto a las razones de que Estados Unidos sea uno de los países democráticos con más miseria del planeta. Quizá el que más, si eliminamos de la lista a todas esas democracias que sirven de excusa a los dictadores de las repúblicas bananeras. En cualquier caso, creo que no me alejo mucho de lo que realmente sucede. Es un país hecho por y para los ricos. Sólo funciona porque los pobres que llegan engañados por el sueño americano se han olvidado de que los ricos, para seguir siendo ricos, necesitan que haya muchos pobres.


5 comentarios:

mar sarto dijo...

Yo creo que la cosa funciona exactamente como tú lo has expuesto. Y eso es muy parecido a lo que le está pasando a nuestro país. Caminamos en la misma dirección pero a un ritmo un poco más lento gracias a que, algunas de nuestras fuerzas políticas, tienen algún pequeño tinte socialista.

moncho dijo...

No creo que a los ricos de los Estados Unidos les interese realmente que haya muchos pobres en Estados Unidos. No comparto ese razonamiento. Pienso que les bastaría con que hubiese muchos pobres en el resto del mundo. Sí que creo que la cantidad de pobres en ese pais se debe a la ausencia total de una estructura estatal de apoyo.

Realmente en cuanto a instictuciones estatales Estados Unidos es un auténtico estado policial, y ni siquiera eso. La única instictución nacional que tienen, aparte del presidente y del propio gobierno, es el ejército. De poco les sirvió cuando se inundó Nueva Orleans, no había nadie más capaz de ayudar.

La mayoría de los sin hogar que hay en los países ricos, como EEUU y España, son gente con problemas psicológicos. En cuanto se quedan sólos, sin familia que les apoye, se ven en la calle. Es un auténtico drama. Y allí, en EEUU, el estado no se hace cargo de nada, lo dejan todo en manos privadas o en instituciones de caridad.

¿Tienen los lobbys algo que ver con esto? Quizás sí, pero no le veo mucha relación. Más bien me parece una cuestión de costumbres políticas. Creo, eso sí, que es clave la ausencia histórica de una izquierda realmente organizada. En eso Europa ha salido ganando.

mar sarto dijo...

Yo sí que le veo relación a lo de los lobbys con lo que dice César. En nuestro país también pasa pero en menor medida.
Hoy en día no solo las cosas están en venta. también lo están las personas. En el poder, todo tiene un precio.Y en las fuerzas políticas de derechas con más motivo porque al alejarse del socialismo se deshumanizan y cosifican.
Pero también pienso como tú Moncho, que lo de los pobres es más una consecuencia de todo eso que algo gestado con intención.

mar sarto dijo...

En mi opinión fue una pena que el senador demócrata estadounidense Eugene Mccarthy, perdiese 5 veces las elecciones en su país.
Creo que ha sido la vez que Estados Unidos ha estado más cerca de tener un presidente con cara y ojos.
Era un profesor universitario que luchó fervientemente para evitar en su momento la guerra del Vietnam, gran intelectual y hombre de importantes valores morales. Se presentó como candidato a la Casa Blanca la primera vez en el año 1968 y la última en 1992, cuando debía de tener unos 76 años aproximadamente. En su primera candidatura tuvo mucho éxito porque los jóvenes que se oponían a la guerra de Vietnam le apoyaron pero creo que en su última candidatura, sacó muy pocos votos.
Hizo un gran trabajo en favor de los derechos humanos.
Estoy convencida de que, de haber llegado a la Presidencia de Estados Unidos, la repercusión en el mundo entero hubiera sido muy beneficiosa.
Pero es lo que decimos: en ese país, los derechos humanos y las políticas sociales, importan poco.
Una candidatura como la suya, es difícil, por no decir imposible, que prospere.

Anónimo dijo...

este moncho habla bien!
yo estoy de acuerdo!
no lo hubiera dicho mejor!
er jose