miércoles, 31 de octubre de 2007

EL DVD DE LA GENERALITAT… O DEL BARÇA

(Ah, ¿no es lo mismo?)

La Generalitat ha dado una nueva muestra de estar a años luz de los ciudadanos que gobierna editando un DVD de promoción de Cataluña Catalonia, Terra de Tots. Les Tres Bessones a la Catalunya Real que ha recibido críticas ya antes de su puesta en circulación. El presidente del Club de fútbol Espanyol, Daniel Sánchez Llibre, se ha quejado de que el Barça aparezca en el citado DVD como el único club deportivo de Cataluña, sin que se haga una mínima alusión a otros clubs catalanes como el Espanyol, el Joventut, el Nàstic o el Reus. Eso con el dinero de todos, claro. Ante la pretensión de la Generalitat de haber puesto en marcha una política de integración para los recién llegados mediante la publicación del DVD, Sánchez Llibre ha señalado que Da la impresión de que, para reforzar a la integración, se margine a los que estamos dentro.

Parece ser que el DVD se las trae. Entre otros agasajos y evidentes gestos de admiración al Club de Fútbol Barcelona —se sobrevuelan las instalaciones azulgranas en helicóptero, se habla de La Masía e incluso se canta el himno del Barça—, hay un momento en que se dice que Cataluña es el Barça, Cataluña es Ronaldinho, es Gaudí, es Dalí, es Pau Casals. Increíble. Desde luego, ya es grave que la denuncia provenga del ámbito del deporte al sentirse marginado el presidente de un club de fútbol con numerosos seguidores. Es aún más grave que a la Generalitat —como a casi todos los ciudadanos de Cataluña, por cierto— le parezca normal que el Barça sea una especie de elemento identitario de la cultura catalana. Es grave y triste, muy triste. Pero lo peor de todo es otra cosa.

Comparar a Ronaldinho con Pau Casals, Gaudí y Dalí es repugnante. Desde luego, Ronaldinho sobra en esa relación. Sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un futbolista profesional y que, lógicamente, dentro de un par de años puede vestir los colores del Real Madrid, por ejemplo, en cuyo caso habría dejado de ser el icono de Cataluña que los de la Generalitat pretenden que sea hoy en día. Podríamos hablar también de la supuesta catalanidad de Dalí, cuya carrera artística tiene más que ver con París y Nueva York que con Barcelona y cuyos amores por la tierra que le vio nacer se demostraron cuando legó toda su obra al Estado Español. A Cataluña no le dejó ni un pincel. Pero eso ahora da igual. ¿A nadie le ha importado que puedan compararse las luces de Ronaldinho con las de tres de los más grandes genios nacidos en tierras catalanas? Qué grande es el fútbol.


1 comentario:

mar sarto dijo...

Suena a nodo franquista versión futbol barçalonista.