miércoles, 24 de octubre de 2007

OTRA AGRESIÓN RACISTA


Olvidando que hoy en día hay cámaras en todas partes, un energúmeno de 21 años ha agredido a una chica de 16 porque era latinoamericana. Los hechos sucedieron en el interior de un vagón de los ferrocarriles de la Generalitat y han dado la vuelta al mundo. El muchacho, sin dejar de hablar por el móvil, golpea a la chica en la cabeza, en el costado, le toca un pecho, le insulta y acaba sacudiéndole una patada en la cara. Parece ser que la chavala tiene ahora pánico a salir de casa y, mientras tanto, el agresor está en libertad con cargos.

En mi opinión, ese individuo debe ir a la cárcel. Y no por racista ni por violento, sino como premio al modo que tiene de comunicarse con los demás, para que siga desarrollando su actividad social en un medio apropiado y a solas con expertos en la materia. Allá, en la cárcel, seguro que encontrará a otros latinoamericanos hombres, en esta ocasión que estarán mucho mejor preparados para comunicarse con él de lo que estaba esa chica de 16 años.

2 comentarios:

mar sarto dijo...

Parece ser que la fiscala de guardia estaba, según palabras de la jefa de Catalunya, Teresa Compte, "inmersa en los registros de un caso de narcotráfico" y que el juez tampoco instó formalmente a la comparecencia de las partes.
Y yo me pregunto: ¿hubiesen actuado de la misma forma el juez y la fiscala si hubiesen conocido de antemano el impacto mediático que ha tenido el caso?

estela quijano dijo...

Si hubiese sido al revés (un negro-árabe-sudamericano-etc) agrediendo a una española, estaría en la cárcel. Eso, es racismo.