jueves, 20 de diciembre de 2007

HERODES O LA MATANZA DE NIÑOS QUE NUNCA EXISTIÓ


Tras un examen superficial de la Biblia podríamos llegar a la conclusión de que las matanzas de primogénitos o de recién nacidos eran una costumbre generalizada en Oriente Medio y cercanías. Estaríamos equivocados, claro. Pero sí es cierto que, para dotar de cierta singularidad al profeta, al mesías o al elegido a secas, se recurría al truco literario de eliminar a toda su generación; es decir, a quien pudiese hacerle sombra o ser comparado con él. Nunca fue un hecho real. Moisés no fue el único en salvarse de una masacre en Egipto ni Jesús le importó tanto a Herodes como para ordenar que fuesen asesinados todos los niños de los alrededores.

Para empezar hay que tener en cuenta que Herodes murió cinco o seis años antes de que naciera Jesucristo. Eso se deduce después de contrastar los datos que barajan Flavio Josefo y Apiano, los historiadores más fidedignos de la época, en función de las fechas de coronación y muerte de Herodes. Pero creo que ni siquiera es necesario desgajar la información que nos aportan, porque el relato se cae y se hunde por su propio peso. Veamos. Herodes era un reyezuelo nombrado por los romanos después de convertir Palestina en una provincia del imperio y de dividirla en siete administraciones: Idumea, Samaria, Judea, Galilea, Traconítida, Decápolis y Perea. En líneas generales, podía ejercer su poder sobre los habitantes de Judea o sea, los judíos y nunca sobre los ciudadanos romanos. Bueno. Es de suponer que Herodes vivía en la opulencia, tumbado entre almohadones y hartándose de esclavas, esclavos y demás caprichitos y caprichazos. Al menos yo lo veo así. A los romanos les interesaba tener un déspota a sus órdenes que, además, fuese del terruño. De ese modo nadie iba a fijarse demasiado en las tropelías que ellos mismos pudieran cometer. Pero a lo que íbamos. Hete aquí que, un buen día, aparecen tres tronaos llegados de la India a lomos de camello y le dicen a Herodes que están siguiendo a una estrella porque ha nacido el rey de los judíos. Lo normal es que, ante tal afirmación, Herodes no ordenase una matanza de niños, sino una limitación de alcohol a los conductores de camellos, porque nadie en su sano juicio pretende seguir a una estrella y, además, el rey de los judíos era él. Estoy seguro de que, si el episodio hubiese sido cierto, Herodes se habría reído a carcajadas y después habría mandado azotar a los supuestos magos. ¿Cómo iba a desplazarle alguien de su puesto si su nombramiento había sido cosa de los romanos, a quien nadie podía hacer frente? ¿Iba a tener miedo Herodes de lo que dijeran tres tíos recién llegados? ¿Y por eso iba a ejecutar a todos los niños de la región? Si hubiese sido tan susceptible como para tomar en serio cuanto le dijesen unos simples forasteros, en dos años se habría cargado a todos los contribuyentes de Palestina.

Pero el caso es que no hubo ninguna visita de ningún mago y Herodes no ordenó la matanza de ningún grupo de niños. Ningún historiador de la época menciona la matanza. Pero eso no es todo. Ni siquiera los cuatro evangelistas están de acuerdo. Sólo Mateo, el único capaz de ver ángeles anunciadores, estrellas y magos orientales, habla de ello. En cuanto al hecho de que fueran reyes, es una pincelada añadida en el siglo VI para dotar al nacimiento de Jesús de una connotación de realeza; o sea, para hacerlo descender del Rey David.

Y ahora ha llegado el momento de echar un vistazo a lo que tenemos y extraer conclusiones:

  1. Herodes murió antes del nacimiento de Jesús.
  2. Los Reyes Magos no existieron como Reyes; y, como Magos, sólo en la imaginación de Mateo. Los demás evangelistas silencian su existencia.
  3. Unos Reyes Magos inexistentes no pudieron decirle nada a un Herodes muerto años antes.
  4. Aunque Herodes, mediante una carambola histórica imposible, hubiese sido visitado por los Reyes Magos, no ordenó ninguna matanza de niños. Flavio Josefo, cronista de la región e historiador sin tacha, no dice nada al respecto. Tampoco lo hacen tres de los cuatro evangelistas.
  5. La matanza de primogénitos y recién nacidos es una tradición literaria de las fuentes judías y se repite en los textos. Se trata de un recurso para subrayar aún más la singularidad de un personaje ilustre.

O sea que ya está dicho. No sé por qué me empeño en sacar punta a estas cosas, pero es un vicio que no puedo evitar. Además, reconozco que no tiene ninguna importancia si Herodes ordenó o dejó de ordenar matanzas de niños recién nacidos, de adolescentes homosexuales o de ancianas desvalidas. El fondo de la historia sigue siendo el mismo. Y por si eso fuese poco he de reconocer que, a mi edad, me jode bastante verme en la obligación de razonar que los Reyes Magos no existen.


(En la foto de arriba, extraída de ceinicaragua.org.ni, un niño palestino de hoy en día. ¿Quién necesita al rey Herodes?)

7 comentarios:

mar sarto dijo...

Admiro a las personas que se creen a pies juntillas todo lo que les cuentan los evangelios y la biblia en general.
Yo no he tenido nunca esa "suerte"; era una renacuaja y ya me parecía que todo aquello no tenía ni pies ni cabeza.
Y eso es lo que me ha hecho no tratar de ahondar nunca en el asunto. No sabría por dónde empezar y además me parecería una labor estéril porque NADIE puede tener suficientes datos fidedignos como para sostener "verdades".
Imagino que Jesús debió de existir igual que existió Cleopatra, o el mismo Herodes, (salvando las distancias) y que debió de ser un hombre bondadoso y un humanista comprometido, pero a partir de ahí, ya no me atrevo a creer nada más. Me parece suicida, hacerlo.
Quizás algún erudito en el tema me esté leyendo y tenga ganas de echarme a los leones por decir esto pero es lo que, desde mi ignorancia, pienso.

Bueno, si me escucha el erudito, le agradeceré que en lugar de hacerme pasto de esos mininos, trate de hacerme entender primero. estaré receptiva, aunque escéptica.

Carlos dijo...

Pero entonces... si los Reyes Magos no existen..., quien le va a traer a mi hijo la Play Station?

mike dijo...

Estoy contigo Carlos , que no me fastidien ahora los regalos de Daniel y la ilusión que tiene el peque, con su lancha motora etc,etc,amí me hacía mucha ilusión y esa noche no dormía claro, pués claro que no existireron los reyes magos , ni la virgen fué virgen, ni la estrella era una estrella(ovni ,dicen), ni baltasar era negro(¿gitano talvez?) ni José carpintero etc, etc, pero claro yo cada año hago mi belencito que me hace mucha ilusión y cada día a los reyes magos los voy acercando un poquito más hacia el niño Jesús
y eso que soy republicano ...
un abrazo amigos...

mar sarto dijo...

Prueba con Papa Noel, Carlos.
No se le cuestiona tanto su autenticidad y no crea tanta polémica.
Y me parece que traen las mismas cosas, tiene "plays" también. Lo sé porque el año pasado le trajo una a un amigo de mi hijo.
Ho ho ho!

Estelar dijo...

Muy bueno tu blog y este articulo sobre todo...

Juan dijo...

A los reyes magos, como al nordaca seboso ese de la cocacola, y a la navidad en general, los inventaron los grandes almacenes. ¿O no habeis visto nunca los anuncios de El Corte Inglés? Mucho gusto en saludarte. Te pido prestada la fotografía, si me das permiso la pondré en mi blog: La Maranta Vespertina. Saludos.

Carlos dijo...

Ahora resulta que quien levante en alto su vanidad antirreligiosa o anticristiana parece valiente y conocedor.
Entonces, ¿asumimos que no es cierto el relato porque unicamente lo menciona Mateo? Fíjese usted, que casi TODO el evangelio de Juan refiere COSAS QUE NINGUNO DE LOS OTROS EVANGELIOS NARRA, y no por eso hemos de asumir que es mentira lo que allí se dice.
Y, ¿que Herodes había muerto ya? ¿De qué Herodes habla usted?
Pero me olvidaba, Josefo tampoco lo menciona… Dígame sin embargo, ¿respalda Josefo todo lo que afirma Filón o viceversa? ¿Y por ello diremos que sus relatos son falsos?
¿No será que mas bien a ustedes les es aparentemente más cómodo asumir esos PREJUICIOS intelectualoides?
Además, para cualquier cristiano que conozca su Biblia es bien sabido que no se les llama reyes ni se menciona la cantidad. Nada nuevo dice usted salvo para gente que tiene muy deteriorada su fe y su conocimiento de Cristo.
Luego, lo de magos solo es un término griego que se aplicaba también a los estudiosos de las estrellas, especialmente del zoroastrismo. Antes de hablar de Jesucristo y los evangelios, mejor investigue bien.
Le responderé pronto con mayor paciencia y tiempo. Encontrará el tema en mi blog.