jueves, 25 de septiembre de 2008

MACARREO en el CONGRESO

-¡Julai! ¡Que te vas de la mui y luego no haces ná!

-¡Sabrás tú, pedorro!

-¿Pedorro yo? ¡Al menos no paso los talegos a cuarenta euros!

-Eso no me lo dices tú en la calle.

-¿Tú me vas a pegar a mí? ¿Tú me vas a pegar a mí? Si tienes menos fuerza que un gitano en un juicio…


¿Verdad que parece imposible que una conversación así pueda tener lugar en el Congreso de los Diputados? Pues no ha tenido lugar, pero le ha faltado un pelo. Y es que nuestros políticos son más maleducados y más macarras cada día que pasa. Antes eran de otra forma, no sé, se esforzaban en hacernos creer que eran unos tipos honestos, que tenían ideales, que se debían al electorado, que iban a cumplir lo prometido... Pero ahora pasan de todo. Ahora les da igual ocho que ochenta, les importan un comino los votantes y, si no echan unas partiditas de mus y unos tragos de vino en los escaños, es porque aún no se les ha ocurrido. Para muestra, un botón. Ante ciertos ataques verbales de la Oposición –que, todo sea dicho, tampoco eran una demostración de buen gusto-, nuestra ministra de Fomento, la ínclita Magdalena Álvarez, ha soltado la frase más macarra por antonomasia del idioma español: Eso no me lo dices tú en la calle. Ahí es ná. ¿Dónde cree que está? ¿En los billares? ¿En el bar de Carioco? ¿En los urinarios de la estación de autobuses? No es que yo sea precisamente un ciudadano ejemplar o un fiel conservador de los valores tradicionales, pero creo que cada cosa debe tener su lugar y su momento. Cuestión de orden. Porque, si permitimos salidas de tono de ese tipo, el día menos pensado aparecerá el Presidente de la Cámara fumando porros mientras sus señorías se muestran mutuamente los tatuajes de sus cuerpos serranos. Y no parecería serio.

12 comentarios:

er jose dijo...

Esto pinta mal !
Espero que pronto no harán como en 1935, cuando "La Pasionaria", le dijo en el congreso a Calvo Sotelo:
"Usted no estará ahí mañana" (o algo parecido).
Al día siguiente le pegaron cuatro tiros y se armó la que se armó.
Fue la excusa de los dictatoriales.
Qué triste!

jose dijo...

No creo que llegue la sangre al río. No es ni la misma situación que en 1935 ni estamos hablando de protagonistas parecidos.
En 1935, la sociedad de a pie estaba bastante mas dividida y polarizada que ahora. Ahora mismo no hay movilización social y mucho menos obrera. En estos momentos casi todo el mundo tiene una hipoteca (y algunos/as consideran que eso es algo por lo que "luchar"), tienen un coche, unas vacaciones en la playa, etc. En 1935 muchos trabajadores no tenían nada de eso en absoluto y como no tenían nada que perder, no les importaba salir a la calle y partirse la cara con la policía, la patronal, la derecha, etc. Hoy en día, un trabajador tiene cosas que conservar y que no quiere perder, no lo va a arriesgar en un choque entre "ideologías". Esto en realidad es una victoria del capitalismo, por desgracia.
Además está el detalle de que, al margen de unos cuantos "borregos militantes de partido" que se posicionan con el PP o con el PSOE como se puede posicionar un madridista y un culé, la gente no se va a polarizar porque un diputado parásito barrigón, bien-comido, bien-pagado, bien-descansado del PP, se enfrente a una ministra "progre", bien-comida, bien-descansada, bien-pagada y aupada al gobierno desde su anterior posición de arrabalera deslenguada (y con perdón de las arrabaleras).
Yo por lo menos no pienso mover un dedo si estos dos o cualquiera que se les parezca se lían a puñetazos, a pedradas o a navajazos. Cosa que no va a pasar nunca, ambos se necesitan para poder seguir viviendo de puta madre.

er jose dijo...

bien hablao jose!
me apunto al comentario!

mar dijo...

Pues sí Jose, bien hablao (que veo que te jaleas tú solo)

mar dijo...

Bueno, o tu alter ego "er Jose".

er jose dijo...

Mar,
Ese jose no soy yo, es otro jose, supongo.
Como tenemos un nombre tan poco común ... es fácil confundirnos.
Un beso

jose dijo...

Mar, en realidad, soy José Luis, y además me conoces. Soy el amigo de César que os llevó a tu madre, a tu hija y a ti a conocer un poco Logroño. Que por cierto, ya sabes que te dije que si volvéis y está en mi mano, me comprometo a enseñaros algún rincón de La Rioja.
Lo que pasa es que José, es el nombre mas común de los españoles, raro es el españolito que no tiene algún José en su nombre, de primero o de segundo.
Es como lo que pasa con las Marías, rara es la española que no tiene algún María de... por algún sitio.

jose dijo...

He intentado cambiar mi nombre a la hora de publicar comentarios, pero como lo hago desde una cuenta que tengo con Google pues que me trae mas cuenta no cambiarlo, es un lío tremendo.
A partir de ahora, para que no haya confusiones, al final de mis mensajes pondré José Luis. Lo hago mas que nada para que nos podamos diferenciar "er jose" y yo, o sea, "jose" (José Luis).
Un saludo Mar,
José Luis

mar dijo...

Cuando estaba escribiendo mi comentario que quizás estaba errada (y herrada, porque hay que ser borrica, vamos).
Claro, ahora entiendo tu comentario en Logroño de: Ah, pero tu eres la mar del blog? y yo pensé que eras un voyer del blog de César que no hacía comentarios porque yo no te había visto nunca por aquí. Pero lo que pasa es que estaba ciega, jua jua jua.
Un saludo y te tomo la palabra con lo del tour de Logroño. No te escapas.

mar dijo...

Quería decir: cuando estaba escribiendo mi comentario PENSÉ...y bla bla bla
(aunque, a la vista del resultado, está claro que no pensaba mucho)

mar dijo...

Oye José Luis, que yo creo que una vez aclarado el asunto ya puedes comentar como jose, no?
Bueno, digo yo; si te resulta más cómodo. Vamos, que por mí no lo hagas, que ahora ya no te confundiré más. O al menos trataré de negociarlo con mi alzheimer.

jose dijo...

La verdad es que hasta hace un mes y pico, cuando escribía en este blog lo hacía como anónimo, tenía problemas con mi cuenta en Google, o sea, que es normal que no supieses de mi, la confusión desde luego que no es culpa tuya (ni del alzheimer, je, je, que buena tu gracia).
Seguiré comentando como jose, ahora que ya sabemos quienes somos.
Un saludo maja.