jueves, 9 de septiembre de 2010

La huelga que viene


El humorista Ferreres da en el clavo. Desde el punto de vista de uno de los cuatro millones de parados que hay en España, la situación es la siguiente: Los privilegiados que tienen trabajo se permiten el lujo de no ir a trabajar para quejarse de sus condiciones de trabajo.

(El dibujo es de Ferreres y está extraído de la versión en papel del periódico Público)

2 comentarios:

Jesús Ruiz Pérez dijo...

Qué tristeza... ¿Dónde ha quedado la "solidaridad obrera"?
Por cierto, recuerdo que en mi época (la Segunda epública) se crearon Sindicatos de Parados (y siempre hubo parados vinculados -aunque sin cotizar- a la CNT).

Javier dijo...

La indignación reglamentada, protocolizada, subvencionada, contenida, dosificada,… una auténtica memez.
Los desgraciados, todos potencialmente, seguimos estando tan abandonados a nuestra suerte como siempre. Al margen de consideraciones retóricas, históricas, sociológicas, políticas,…

Las corporaciones sufragan el coste de esta libertad. Condicional, of course.

Siempre podría ser peor. Y no me refiero a la hipocresía.