jueves, 26 de agosto de 2010

Ese toro enamorado de la luna


El domingo pasado se escapó un toro de los encierros de Valtierra, en Navarra. Según pudimos ver por la tele, el toro saltó la valla y se largó calle arriba, tan tranquilo, como quien se va de pinchos. El susto fue de quienes encontró a su paso, claro. Pero no hizo daño a nadie. Se fue del pueblo y no ha vuelto en cuatro días. La verdad, comprendo que se tarde un poco en encontrar a un gatito que se ha escapado de casa… ¡pero un toro! Es como si se les hubiese perdido un elefante. O sea que no sé qué hay que hacer. Pero al menos tengo una cosa clara. Y es que, si no son capaces de dar con un toro en los campos llanos de la Navarra del sur, no me extraña que no den con Bin Laden entre tanto tío con turbante.

(La foto está extraída de diariodenavarra)

1 comentario:

Javier dijo...

Yo creo que para encontrar al interfecto no puede haber otra solución mejor que la de ponerse en su lugar: ¿A dónde iría yo si fuese toro escapado?
En mi humilde suponer yo me dirigía allí donde abundasen las vacas y el pasto, aunque observando la docilidad del animal cabría la posibilidad de que se hubiera alistado en las filas de alguna asociación pacifista para toros de feria. Las desconozco.
Se me olvidaba, si fuera un toro leído, que el capataz lo sabrá, puede que se hubiera largado a Cataluña tras tan propicia decisión parlamentaria.

Si es que no saben buscar.

Saludos.