miércoles, 13 de julio de 2011

Otro invento útil del gobierno

Ya sé que se me van a echar encima los de mi cuerda, pero me da igual. La nueva ley de igualdad de trato me recuerda bastante a la alianza de las civilizaciones que promovió Zapatero y al derecho a la felicidad, que no sé si al final se incluyó o no en el Estatut de Catalunya. Las tres cosas son de una ingenuidad alucinante, huelen claramente a escuadras, compases y salas embaldosadas en blanco y negro y, por supuesto, son absolutamente inútiles.

Y no se trata de defender a las empresas ni a los trabajadores. De hecho, ni unos ni otros son los protagonistas de este juego. Hablo del sentido común.

Con muy buenos propósitos, la ley de igualdad de trato pretende que nadie sea marginado, a la hora de encontrar trabajo, por la razón que sea: raza, tendencia sexual, peso excesivo, religión, etc. ¿Cómo se controla eso? ¿Y cuántas denuncias generará? Conozco a un rumano que es una excelente persona, un tío incapaz de hacer daño a nadie, pero que tiene una pinta de bruto que asusta a un sargento de la legión. Lo imagino en la cola para optar a un puesto de trabajo de, por ejemplo, monitor en unas colonias de verano. Está claro que, con esa cabeza tan grande, con esas patillas que le cubren media cara, con todo ese pelo en el pecho, entre las cejas y hasta en los hombros, no conseguirá el puesto ni con una recomendación papal. Y tal vez al día siguiente presente una denuncia alegando que no lo han seleccionado por ser rumano. Está claro que la razón no ha sido esa, sino la apariencia de bestia que tiene, pero es que incluso eso constituiría marginación según la nueva ley.

Otro ejemplo: A una muchacha no la han vuelto a contratar porque ha engordado. Trabajaba de azafata de congresos, se dedicaba a la recepción y acogida de los congresistas y no hubo ningún problema mientras mantuvo su peso. Pero en el día de hoy pesa 150 kilos. ¿Es marginación no darle ese trabajo? Por otra parte está claro que ningún hombre conseguirá el puesto vacante de azafata. Hoy por hoy, el mundo es así. ¿Los hombres habrán sido discriminados por razón de sexo, entonces? Me imagino a mí mismo intentando encontrar un empleo de descargador del muelle. Tengo casi cincuenta años y hace poco sufrí una enfermedad grave que me ha debilitado muchísimo. Me lo niegan, claro. ¿Puedo decir que me han marginado por la edad?

Y en cualquier caso, lo que decía: ¿quién puede controlar todo esto? Mientras tanto, mientras los del gobierno rebuscan un sinfín de motivos de marginación entre lo más extraño del planeta, algo tan simple como el lugar de nacimiento sigue pesando y decidiendo a la hora de encontrar trabajo en unas zonas del Estado donde todavía perviven ciertas doctrinas decimonónicas. Así nos va.

martes, 12 de julio de 2011

La miseria de las juntas de vecinos

En este país todavía hay mucha miseria. Me refiero a la mental, porque la otra es tan evidente que no es necesario comentarla. La titulitis, una especie de enfermedad que nos llega del franquismo y tal vez de bastante más atrás, sigue imperando entre muchos de nuestros ciudadanos. Para ser alguien, hay que tener un título. Y da igual si ese título es tan ridículo como el de Presidente de la Junta de Vecinos de la Escalera C del Bloque 45 de la calle de La Miseria. El caso es tener el título.

Naturalmente, no me estoy refiriendo a quien le ha tocado ser presidente por sorteo o por el orden que haya establecido la comunidad. Ese sujeto, probablemente, detesta el cargo y está deseando que pase el tiempo para deshacerse de él. Me refiero a otro personaje, uno como de opereta bufa, grotesco, patético, ese que es tan poca cosa que necesita ser presidente de algo para sentirse importante. Nada más ridículo. Por lo general busca alianzas entre otros vecinos sin personalidad o con pretensiones parecidas a las suyas para seguir siendo elegido, año tras año, y hacer y deshacer a su antojo. Con eso suele crear dos bloques de vecinos, enemistades en la comunidad, un mal gobierno. Pero ahí está. Algunos de estos individuos son tan risibles que incluso se hacen tarjetas de visita:

Fulano de Tal

Presidente de la Comunidad de Vecinos

martes, 5 de julio de 2011

La política española: lo tenemos claro


Hace ya un tiempo dije que Carme Chacón me parecía una buena candidata para presentarse a las elecciones generales como cabeza de lista del PSOE. También sugerí que su extraña y excesivamente razonada renuncia olía a órdenes de arriba. Ahora estoy seguro. Zapatero, tan defensor de las mujeres, ha ido quitándoselas de encima con ese talante que tiene, con educación y cautela, pero sin marcha atrás. El elegido de los dioses es, pues, Rubalcaba. Las mujeres se han quedado para el escaparate progresista, como casi todo.

Pero echemos un vistazo a los demás. De los nacionalistas, regionalistas y demás pueblerinos que no ven más allá de los límites de su campo de algarrobas ni hablo: su punto de vista ideológico varía en cuestión de segundos, según el color de la bandera de quien detente el poder en ese momento.

Respecto a Rosa Díez, de UPyD, nadie sabe dónde pisa ni qué busca. La verdad, aún estoy esperando que se defina un poco.

Rajoy me parece un inútil. En estos siete años como líder de la oposición no ha demostrado tener ni una sola idea propia. Y mejor así, la verdad. Porque si fue idea suya aquel discurso que no venía a cuento sobre no sé qué niña que quería un país diferente y todo eso, mejor que se calle. En mi opinión no será un buen presidente de gobierno. Aunque, claro, ¿y quién lo es?

Una parte de Izquierda Unida, supuestos descendientes del otrora orgulloso Partido Comunista, regalan el poder de una Autonomía nada menos que a los defensores del franquismo. Cojonudo. Hay quien dice que el PSOE se ha comportado, en Extremadura, como la derecha y que, entonces, IU ha elegido entre dos derechas. Pero ese planteamiento tiene trampa. Siempre será mejor pactar con la derecha que con la extrema derecha.

Y volviendo a Rubalcaba, no me gusta ni me da ninguna confianza. Es un perro viejo, un toro toreao. En el periódico El País de ayer decía: “Sé lo que tenemos que hacer para crear empleo”. Muy bien. Si eso es mentira, es un sinvergüenza por dar vanas esperanzas a la gente que lo está pasando mal. Y si es verdad, es un sinvergüenza por no poner en marcha las medidas para que esa gente deje de pasarlo mal cuanto antes.

(La foto de Rubalcaba está extraída de ignacos)

viernes, 24 de junio de 2011

El cine español: niños currantes sin opción a los Goya


Los miembros de la Academia del cine español, tan chulos ellos, tan creídos, tan encerrados en sí mismos de tal forma que nadie, sino ellos, puede hacer cine en este país, han decidido que en adelante no puedan recibir ningún premio Goya los menores de 16 años. O sea que los niños pueden currar como cabrones haciendo películas (cosa que no entiendo, tratándose de menores de edad), pueden colaborar y a veces conseguir que una película gane un Goya, pero ellos no pueden acceder a las estatuillas. ¿La razón? Al recibir un premio Goya pasan a ser miembros activos de la Academia, y eso conlleva unas responsabilidades que no deben ni pueden asumir a causa de su corta edad. Toma ya. Es la excusa más tonta que he oído en años. Yo creo que debe ser porque los 24 cineastas adultos españoles, entre actores, directores y demás, tienen miedo de que los niños acaparen los premios y no puedan repartírselos entre ellos como hacen cada año en esas galas insufribles que no tienen reparo en televisar.

(La imagen está extraída de que.es)

martes, 21 de junio de 2011

La democracia real


Desde que comenzó la agitación de los indignados del 15-M se habla, y mucho, de democracia real, pero nadie da una definición ni siquiera aproximada de lo que puede ser tal cosa. Desde luego, la democracia no consiste solo, como pretenden los políticos, en la posibilidad de alternancia de los diferentes partidos mediante el voto de los ciudadanos. Con eso no basta.

En su artículo Ocho preguntas sobre la democracia, publicado en la revista Claves de Razón Práctica, Roberto Toscano dice: La democracia llega después del derecho, no al revés. Muy al contrario de lo que piensa la mayoría de los ciudadanos de Estados Unidos y de buena parte de los europeos, la implantación de la democracia, por sí misma, no implica necesariamente el final de gobiernos corruptos o de situaciones económicas y sociales caóticas. Ahí tenemos los dos ejemplos más claros de este decenio: en Irak y Afganistán, donde se impuso la democracia desde la entrada en escena de las tropas occidentales, hay atentados a diario y los derechos humanos no han avanzado ni un solo paso. Remata Toscanmo: El imperio de la ley antes de la democracia abre el camino a la democracia. La democracia antes del imperio de la ley es un fraude.

O lo que es lo mismo: la mera posibilidad de elegir democráticamente a los gobernantes mediante el voto no significa nada. Nada de nada.

Es significativo que en un país como España, donde la democracia impera desde hace ya un buen montón de años, tengan que salir los ciudadanos a la calle para exigir derechos; o dicho de otra manera, algo que llaman democracia real. Yo tampoco tengo la clave de todo esto, pero sospecho que, al pedir tal cosa, los ciudadanos están exigiendo más participación o, cuando menos, un poco más de atención a su sensibilidad y a sus expectativas por parte de los políticos. No por haber ganado las elecciones, un partido puede hacer lo que le venga en gana. Porque eso es lo que defienden los políticos de todos los colores y lo que han hecho desde siempre: si no os gusta quien manda, votad a otro. Y con eso se acaba todo, ¿no? Caen unos y suben otros… que son exactamente iguales, en el fondo, a los que había antes. Así todo queda en casa. En casa de los políticos, se entiende.

Democracia real. O sea, democracia con apellido. Necesitamos eso porque no nos basta con el nombre propio. Napoleón, Cleopatra, Satanás o Leonardo no necesitan apellidos porque, para bien o para mal, fueron suficientemente grandes. La democracia, sin duda, no lo es.

(El chiste de arriba es de Quino, claro)

domingo, 19 de junio de 2011

Izquierda Unida regala Extremadura a la derecha


Lo digo en serio. Lamento no tener carnet de Izquierda Unida. Lo digo para poder pegarle fuego. En esta democracia tan perfecta que tenemos, en la que muchas veces decide el partido menos votado, los comunistas de IU se han abstenido en el debate de investidura de la Comunidad de Extremadura y, de esa manera, han dado la presidencia al Partido Popular. O sea, a la derecha. Y luego se extrañan de que la gente salga a la calle.

(La foto está extraída de hoy.es)

sábado, 18 de junio de 2011

La responsabilidad de los políticos

Para nuestros políticos, probablemente, los revolucionarios rusos hicieron lo que hicieron porque eran unos buscabroncas, sin razón o causa alguna, así, por divertirse. Supongo que también deben pensar lo mismo de los revolucionarios franceses y de tantos otros. Y no es que yo pretenda comparar semejantes hechos históricos con los movimientos de protesta que están sacudiendo España últimamente, no. Sería una tontería. Pero es evidente que la formación de plataformas ciudadanas o de grupos reivindicativos obedece siempre a una razón poderosa.

Al margen de que el brote de violencia contra los políticos catalanes del otro día sea censurable, es significativo que ninguno de ellos, ninguno, haya entonado un tímido mea culpa o, por lo menos, haya asumido o se haya planteado públicamente su posible parte de responsabilidad en las causas que lo produjeron. No. No deben creer que los precedentes lleven al desarrollo de los acontecimientos. Lo único que han visto es que unos desarrapados violentaron su sacrosanta burbuja de seguridad.

Sin embargo, recortar los gastos en sanidad, en educación y en otros asuntos sociales, dejar a medio millón de familias en la calle por malas políticas económicas, retrasar las jubilaciones y otro montón de cosas que me callo, parecen, a mi juicio, suficientes razones para que la gente se cabree. ¿No hay ningún responsable de la situación actual del país? ¿Los políticos no son quienes manejan los hilos de la economía y de todo lo demás? Entonces, ¿por qué se extrañan tanto de que, como a cualquier otro trabajador, se les pidan cuentas de su gestión si las cosas llegan a los extremos a donde han llegado? ¿No era esa la forma? Evidentemente. Las reclamaciones –al menos, las de carácter violento- deberían haber ido en otra dirección. Pero ahí están y eso es lo que cuenta. No obstante, los políticos no ven nada. Creen que son intocables, como el Papa, que no tienen responsabilidad alguna en la mala marcha de todo.

Y como era de esperar, el president Artur Mas ha amenazado con duras represiones, justo lo contrario de lo que hay que hacer. En lugar de buscar la causa para erradicar el mal, bombardeamos la superficie. Incluso algún parlamentario catalán ha llegado a plantear los arrestos preventivos como medio de evitar futuras acciones violentas. Sería algo así como volver a implantar la Ley de vagos y maleantes franquista o la que llegó después, conocida como Ley de peligrosidad social.

Vamos mal, desde luego. Muy mal. Pero la arrogancia de nuestros políticos, su pretendida infalibilidad, su ignorancia de los problemas reales de la ciudadanía, su alejamiento de la realidad, hacen que todo esté mucho peor. La asunción de una mínima responsabilidad por parte de uno solo de los políticos, solo uno, habría bastado, con toda seguridad, para que este artículo tuviera un tono diferente. Aunque ya sé que eso es imposible.

jueves, 16 de junio de 2011

Los políticos se indignan


Tras el recibimiento que un gran número de ciudadanos les ha dado a la entrada de no sé dónde (insultos, empujones y algún escupitajo), los políticos catalanes se han indignado y han decidido acampar en la plaza Urquinaona de Barcelona para expresar su queja. "Con todo lo que hacemos por ellos y fíjense cómo nos lo pagan", ha declarado un conocido conseller. Quien quiera puede llevarles café y churros. A ser posible, sin partirse de risa.

(He extraído la imagen de publico.es)

miércoles, 15 de junio de 2011

La última carta del PSOE

Teniendo en cuenta el tiempo que queda para las próximas elecciones generales, a los socialistas solo les queda una carta, a mi entender, para tratar de continuar la partida. No para ganarla, sino para seguir ahí. Digámoslo claro: la gestión de gobierno de Zapatero ha sido nefasta. Poco a poco ha ido destruyendo sus propias propuestas de izquierdas (incluso las de carácter puramente simbólico, que eran casi todas, como la famosa Alianza de Las Civilizaciones, la paridad, el increíble Ministerio de Igualdad, etc.), para decantarse por actuaciones características históricamente de la derecha. La derecha es la derecha y ya sabemos quiénes son y cómo hacen las cosas. Pero, ¿y la izquierda? El último acto sonado, la limpieza brutal e incontestable del territorio para que Rubalcaba sea el próximo candidato a presidente del gobierno me ha hecho pensar, suponiendo que pudiese alzarse con el triunfo electoral, en un consejo de ministros vestidos con camisas pardas.

Pero vuelvo al principio. Desde mi punto de vista hay una cosa, y solo una, que tal vez podría devolver cierta confianza a los votantes del partido socialista. Se trata de una actuación que precisamente está ahora reivindicando, entre otras organizaciones cívicas, el movimiento del 15-M: hacer que las familias que se embarcaron en una hipoteca abusiva, engañadas por los bancos (que sin duda sabían cómo iba a terminar la aventura, asesorados por sus consejeros de riesgos), puedan cancelar su deuda con la mera devolución de la vivienda. A día de hoy, al no poder pagar las mensualidades se quedan sin casa y, además, deberán seguir pagando al banco, como sea, hasta el final. Y hay cientos de miles de personas en esa situación. Cientos de miles. De modo que el gobierno socialista de España está amparando la avaricia de los bancos, sigue conservando los privilegios de la Iglesia y envía a nuestro ejército a participar en guerras extranjeras mientras buena parte de su pueblo tiene que dormir en la calle. Los bancos, la Iglesia y el ejército. ¿A qué me suena eso?

Pues bien. La cancelación de la deuda de las hipotecas sería una medida social extraordinaria, admirable, histórica. Pero sería una medida de izquierdas, claro; y a ese juego no está dispuesto a jugar nuestro partido socialista.

lunes, 13 de junio de 2011

Harto de la cocina en la tele


Yo no sé si le sucede también al resto de los españoles, pero yo, por lo menos, estoy hasta los cataplines de tanto programa de cocina en la televisión. A cualquier hora del día (pero a cualquiera) hay, en alguna cadena, si no en dos o en tres o cuatro, uno de esos programas de pucheros y cacerolas de diseño. Y es que uno ya no sabe qué comer, leche, porque cada cual dice una cosa y lo que para un cocinero es un manjar excelente y necesario para una dieta sana y equilibrada, para otro es algo espeluznante que debería estar prohibido por las autoridades sanitarias. Los consejos llegan al ridículo. Hace unos días, una nutricionista, supongo que titulada en alguna otra materia, dijo que lo recomendable, respecto a las aceitunas, es comer siete piezas diarias. Siete. No seis ni ocho: siete. Y han de ser siete por no sé qué excesos del ácido oleico o algo así. O sea que el que tenga la costumbre de tomar una cañita y acompañarla de una tapa de aceitunas donde vayan más de siete, ya puede ir preparando el sepelio. Si esto sigue así, voy a volverme más loco de lo que estoy.

(La foto de las aceitunas está extraída de lasfrutas.es. Por cierto, en la imagen aparecen más de siete)

sábado, 11 de junio de 2011

Le llamaremos Bobby


El amigo Paco Cavero ha vuelto a hacer de las suyas y dentro de poco podremos ver su nuevo cortometraje. Se titula Le llamaremos Bobby, y va a ir hablándonos de él a través del blog que ha creado al efecto:

Le llamaremos Bobby