sábado, 31 de mayo de 2008

De nuevo el PLAN IBARRETXE


Hay que ver cuánta razón tienen los que dicen que casi todo es cíclico. Si bien de un modo intermitente, desde hace ya unos cuantos años oímos hablar del Plan Ibarretxe. Cada cierto tiempo, cuando se acercan las elecciones vascas o cuando al gobierno nazionalista de Euskadi le interesa crearse enemigos para dárselas de víctima, vuelve a aparecer el fantasma de la consulta popular sobre la independencia. Es un truco que se repite. Y sólo es un truco. Ni a Ibarretxe se le escapa que el referéndum es más inútil que la lucha por la anexión de los territorios vasco-franceses. Pero ahí está otra vez, dale que te pego a lo mismo. Tanto es así que hace siete meses escribí un artículo al respecto y aún tiene sentido. Casi todo es cíclico, ya digo. Y el artículo en cuestión decía:


El lehendakari Ibarretxe está obsesionado con preguntar a su pueblo si quiere la independencia y el gobierno del Estado, sea de uno u otro color, está obsesionado en impedírselo. Llevamos así varios años. Al margen de que los verdaderos problemas de la mayoría de los ciudadanos suelen estar en las antípodas de las neuras de los nacionalistas —qué más me da el Estatut o la independencia de Euskadi si no puedo pagar el alquiler, por ejemplo—, creo que se trata de un asunto que no tiene la menor importancia.

Desde mi punto de vista, Ibarretxe debería tener derecho a preguntar lo que le dé la gana porque ésa es precisamente la esencia de la democracia: el planteamiento público de una cuestión para que la ciudadanía decida. Y con mayor razón cuando ese referéndum que algunos dicen que amenaza los cimientos de nuestra sociedad no es vinculante; o sea, es simplemente de opinión y no obliga a nada.

Sin embargo, también creo que, en el caso de plantearse la independencia de uno de los territorios que actualmente componen España, deberían ser consultados
todos los españoles y no sólo los habitantes de esos territorios. Sería absurdo que Villanueva del Trabuco se independizara de España porque así lo hubieran decidido los vecinos de la localidad o, puestos a afinar un poco más, que el Valle de Arán dejase de pertenecer a Cataluña tras una votación unilateral de los araneses.

Me pregunto, no obstante, qué sucedería si la pregunta «¿El País Vasco debe ser independiente?» fuese formulada tanto entre los vascos como entre los españoles. Es decir, en lugar de uno, dos referéndums. Probablemente en el País Vasco saldría que
No y en España saldría que Sí.

(El dibujo es de Forges)

sábado, 24 de mayo de 2008

LUCIO URTUBIA



Ayer estuve en un acto con Lucio Urtubia, el histórico anarquista que heredó la metralleta Thompson de Quico Sabaté y, a la par que atracaba oficinas bancarias para financiar el movimiento libertario, falsificaba cheques de viaje y puso en jaque a uno de los bancos más poderosos del planeta, el City Bank. En muchos aspectos, su vida recuerda a la de Laureano Cerrada.

Lástima que, tras la proyección del documental sobre su vida, los burócratas de siempre rompieran la magia de la reunión para discutir sobre siglas sindicales y demás miserias.

Pero Lucio está contento. El paso del tiempo ha hecho que sus años de pistola y cárcel tengan hoy otro color y que ya no haya quien le acuse de haber sido un delincuente o algo peor. A los ojos de la prensa y de cualquiera, Lucio fue un combatiente antifranquista, uno de esos individuos que siempre hacen falta y que escasean tanto.


(Las imágenes están extraídas de la página web del documental sobre Lucio. Para saber más, desde hace años está a la venta el libro Lucio, el anarquista irreductible, escrito por Bernard Thomas y editado por Ediciones B)


miércoles, 21 de mayo de 2008

El PRINCIPIO del FIN de la COCINA para PIJOS


Los cocineros pijos están que trinan. Resulta que otro cocinero, no mucho menos pijo que ellos aunque con ciertas dosis de ética en sus planteamientos, ha dicho que sus colegas elaboran platos que ni ellos mismos se atreverían a pedir en un restaurante. El tipo se llama Santi Santamaría, y está considerado como uno de los más renombrados restauradores de alta cocina. Sus razones tendrá para afirmar eso, ¿verdad? Lo digo tras observar la reacción de los aludidos, Quique Dacosta, Juan Mari Arzak, Pedro Subijana, Martín Berasategui, Sergi Arola, Andoni Luis Aduriz y Ferrán Adrià. En lugar de combatir los argumentos de Santamaría, han salido en tromba con el discurso de que si su colega ha perdido el juicio, que si es una vergüenza, que si sólo quiere protagonismo y demás muestras de incapacidad defensiva.

En cuanto a mí, no puedo negar que todo este asunto me encanta. La supuesta cocina de esos cocineros ególatras me cansa como me cansan los peluqueros que dicen ser artistas o las modas que pretenden ser más que modas. Y las declaraciones de Santi Santamaría parece que sean el principio del fin de toda esa pantomima gastronómica que nos ha invadido en los últimos años. O culinaria, debería decir, porque el término gastronómico hace referencia al buen comer y los frutos de la cocina de última generación sólo tienen relación con el esnobismo culinario y la gilipoyuá. Como afirmé hace un tiempo en este blog, para los pijos debe ser muy interesante comer un pepino que sepa a morcilla y una morcilla que sepa a pepino. No me extraña que algunos de esos cocineros se hagan llamar alquimistas, como los que dijeron haber encontrado el elixir de la inmortalidad. Son igual de farsantes unos y otros.

(Si no frenamos la tontería pijolari de la supuesta alta gastronomía, las cocinas del futuro podrían ser como en la foto. La imagen está extraída de astrosociety)

martes, 20 de mayo de 2008

CHINA FUNCIONA


Acostumbrados como estamos a que todos los medios occidentales hablen mal del gobierno de China, es sorprendente que, disponiendo de la carnaza que ofrece el terremoto reciente, nadie haya levantado la voz para atacar una vez más al eterno enemigo del capitalismo. Y nadie me hará creer que los periodistas se callan por respeto a las víctimas, claro que no. Se callan porque no tienen más remedio que hacerlo: China funciona, está demostrando que sabe qué hacer cuando las cosas se le ponen en contra. Justo al contrario de lo que ocurrió en Estados Unidos hace dos o tres años. ¿Alguien recuerda la inundación que se llevó por delante media ciudad de Nueva Orleans? El gobierno estadounidense se colapsó, se quedó en nada mientras grupos de militares y civiles armados patrullaban las calles de la ciudad para evitar los desmanes a tiros. La gestión fue un desastre, mucho peor que la que hubiese llevado a cabo cualquier gobierno tercermundista. Pero los necios siguen negando las evidencias, visten camisetas con la bandera de las barras y las estrellas y afirman que el comunismo se hundió con la Unión Soviética. Desde luego, hay quien domina el arte de olvidar lo que no le interesa.

(En la foto, el modo ejemplar que tuvo el gobierno norteamericano de evacuar las viviendas inundadas. La imagen está extraída de diariodeavisos)

lunes, 19 de mayo de 2008

MURCIA, BARCELONA y el AGUA


Lo siento por los zapateristas radicales que pululan por este blog, pero he de volver a hablar de la guerra del agua. Es algo que me supera, que me cabrea y que me indigna. Porque los socialistas me engañaron con su negativa al trasvase del Ebro cuando se planteó. Ya no volverán a engañarme.

Mi padre era de Murcia. He estado allí una infinidad de veces, desde pequeño, y conozco la situación de la ciudad y de su entorno bastante bien. El problema del agua en Murcia es algo muy serio, siempre lo ha sido y, sin embargo, jamás lo ha tratado nadie con el respeto que merece. Hasta hace poco decían los socialistas que los murcianos no podían quejarse de la «captación temporal de agua del Ebro» porque sólo sería empleada como agua de boca para Barcelona, cosa que la ciudad de Murcia siempre ha tenido resuelta. Bueno. Es cierto que en Murcia siempre cae agua cuando abres el grifo, pero no es menos cierto que ese agua que cae no se puede beber. Tiene un sabor repugnante e incluso tiene color. Sirve para llenar la cisterna del váter. De modo que, en lugar de agua de boca, podrían llamarla agua del culo. Así seguirían con el mismo tono de cachondeo y podríamos reírnos todos un poco más de las desgracias ajenas.

El minitrasvase, la captación temporal de agua o cómo quieran llamarlo es una burla o un modo de continuar con un discurso agotado. Me explico. Mi nombre está incluido en una lista de correo electrónico de cierto grupo de opinión pretendidamente progresista de Cataluña. Cada dos o tres días recibo los comunicados, las convocatorias de actividades y mil comentarios sobre los problemas de actualidad. Cuando esa actualidad rozó un asunto tan importante como fue la intentona de trasvasar el río Ebro para dar de beber a las tierras de Murcia en tiempos de Aznar, los mensajes llegaron por docenas. En aquel momento todos estaban en contra. Criticaron la propuesta como si el agua tuviese como objetivo exclusivo los campos de golf, como si fuese un capricho o un desprecio gratuito a los ecologistas. Tan intenso fue el ataque que yo, que nunca he podido soportar a Aznar, que en aquellos momentos también estaba en contra del trasvase y que nunca me había dado por participar activamente en esos debates, me vi en la obligación de escribir un texto para dejar las cosas un poco más claras. Hablé de la finca murciana de mi tío, una tierra calcinada por el sol, blanquecina y agrietada, que mi familia ha trabajado hasta unos extremos inimaginables para arrancarle unos cuantos sacos anuales de limones y almendras. Nunca he visto llover allí. Jamás, en mis cuarenta y seis años de vida.

Pues bien. Eso sucedió hace un tiempo. Hoy, sin embargo, cuando apoyan el trasvase los mismos que en el pasado dijeron que era una atrocidad, no he recibido ni un solo mensaje al respecto. Nada. ¿La situación ha cambiado tanto? ¿No estamos hablando, si no de lo mismo, de algo muy parecido?

Con todo esto sólo pretendo que se me entienda una reflexión. El problema del agua en Murcia tiene muchos años. Por lo menos, tantos como yo tengo. Y lo cierto, lo auténticamente cierto, es que apenas se ha hecho nada jamás para remediarlo. En el día de hoy Barcelona tiene ante sí, no un problema, sino su sombra: una «amenaza» de problema. El agua puede faltar dentro de seis meses, no pasado mañana ni al otro; y, no obstante, ya se han movido todos los hilos para que esa amenaza no pueda convertirse en realidad. Incluso se pretende hacer algo tan impopular como trasvasar agua del Ebro a las cañerías de Barcelona. O a las piscinas de la ciudad y alrededores, vaya, cuyos dueños probablemente fueron los que alzaron la voz contra la distribución de agua para los supuestos campos de golf de Murcia.

Y lo peor de todo: A día de hoy, en que las lluvias han vuelto y ya no sería necesaria la pretendida «captación temporal de agua», el gobierno socialista se ha enrocado, dice que no hay garantías de que llueva en adelante y que, por lo tanto, la estructura que debía ser temporal va a pasar a ser definitiva. Mientras tanto, los que tienen más que nadie siguen dándoselas de víctimas y pidiendo más y más.

(En la imagen de arriba, tierras de la Región de Murcia. La foto está extraída de flickr.com)

jueves, 15 de mayo de 2008

El Chiki Facha

El CAMELO de la REENCARNACIÓN


Al hilo de lo que hablábamos ayer acerca de la enormidad del Universo, me ha venido a la mente cierta reflexión que me hice una tarde mientras me bebía dos o tres litros de granizado de limón. El granizado no tiene ninguna relación directa con mi reflexión y el limón tampoco, pero si a Newton siempre se le ha permitido que asociase una manzana a su teoría de la gravitación universal, no veo por qué no ha de permitírseme a mí asociar el granizado de limón al destino de las almas humanas. O sea que, una tarde, mientras daba cuenta de varios litros de granizado de limón, me puse a pensar en la incomprensiblemente extendida creencia en la reencarnación y llegué a ciertas conclusiones, a saber: Con lo enorme que es el Universo, con la inmensa cantidad de planetas y planetoides que hay, los seres humanos tienen que reencarnarse precisamente aquí, en este planeta esquinado de una de las galaxias más insignificantes del Universo conocido. Y si no, preguntadle a algún farsante de esos que dicen saber en qué se había encarnado uno en el pasado. Siempre te dirá: Tú fuiste el general Custer, o Cleopatra, o el Rey del Mondongo. No sé de ningún caso en que se le haya dicho a alguien que en el pasado fue un marciano. Y mucho menos que fue, en lugar de algún célebre personaje de la Historia, el esclavo feo, jorobado, sin dientes y con las uñas sucias que limpiaba las letrinas del palacio.

(¿Las vacas se reencarnan en humanos después de ser vacas? ¿O en delfines? La imagen de arriba está extraída de painkiller)

miércoles, 14 de mayo de 2008

JESUCRISTO y los EXTRATERRESTRES


Allá por los años setenta me hice una pregunta que sólo ahora, un montón de años más tarde, ha obtenido una respuesta satisfactoria. Y la solución al problema ha llegado nada menos que de la mano del director del Observatorio Astronómico del Vaticano. Al loro.

Siempre he creído que no estamos solos, que el Universo es inmenso y que sería estúpido pensar que no hay nadie más, que somos los únicos y que los planetas, las constelaciones y todos los fenómenos siderales están al servicio de nuestras necesidades. Opinar lo contrario sería dar la razón a la ortodoxia cristiana, que afirma que el Hombre es la obra maestra de la Creación y que lo demás es tramoya. No puede ser, claro. No tiene sentido que el Universo sea tan grande y que solo sirva para dar cobijo a una colonia de bípedos que habitan un pequeño planeta esquinado. O sea que los extraterrestres existen. No tienen por qué haber venido a darse una vuelta por estos lares en sus platillos volantes, pero tienen tanto derecho a la vida como nosotros. Y entonces, una vez planteada la situación de un Universo habitado por muchas comunidades de seres, llega la pregunta: ¿Qué pasa con ellos? Si Jesucristo fue el enviado de Dios, ¿también se presentó en otros planetas para redimir a sus criaturas y también tuvo que morir de un modo tan cruel? Podría ser que los habitantes de otros mundos no hubiesen caído en la tentación de morder la manzana del Paraíso, claro, en cuyo caso no habría hecho falta la presencia de ningún ser divino para redimirles. ¿Verdad que, expuesto de esta manera, suena todo muy raro? Siempre me ha fascinado que el hijo de Dios se moviese en un territorio no mucho más grande que la Comunidad de Aragón y que no pusiera los pies en Siberia, pongo por caso. Y, si no fue capaz de dirigirse en persona a los chinos ni a los bantús por una evidente falta de medios de locomoción, ¿cómo iba a presentarse ante los extraterrestres?

Bueno, pues, como he dicho antes, el director del Observatorio Astronómico del Vaticano ha venido a sacarme de dudas. Ni corto ni perezoso, el jesuita José Gabriel Funes ha dicho que Jesús murió en la cruz para redimirnos, no sólo a nosotros, sino también a los hermanos extraterrestres. Uuuuuf. Menos mal. Así ha podido evitar un mogollón de millones de muertes consecutivas por crucifixión. Tantos, como planetas con posibilidades de vida sabemos que existen, al menos, en nuestros alrededores.


(La foto de arriba ya fue comentada en este blog. Se trata del supuesto marciano que fotografió uno de los artefactos que la NASA acostumbra a enviar a nuestros planetas vecinos)

martes, 13 de mayo de 2008

La VICEPRESIDENTA y el POLÍGAMO


Parece el título de un cuento: La Vicepresidenta y el Polígamo. De un cuento del siglo XXI, se entiende, o al menos de un cuento posterior a la Ilustración y a la Revolución Francesa. Las princesas y las hadas dejaron de poblar el mundo de los cuentos hace ya unos cuantos años y, en su lugar, no nos queda más remedio que colocar a otras figuras. Lo malo es que no es un cuento. O lo bueno. Porque la verdad es que todo este asunto tiene gracia.

La Vicepresidenta del Gobierno de España, María Teresa Fernández de la Vega, se fotografió este domingo en compañía de tres mujeres africanas en algún rincón de Níger. No sé qué hacía por esas tierras, pero estaba. Y cuando las tres mujeres le pidieron que se hiciera una fotografía con ellas, no lo dudó. Miró a un lado, miró al otro, observó el rostro satisfecho del padre de las muchachas y se dejó fotografiar. No podía haber nada malo en eso, ¿verdad?

Momentos más tarde, nuestra Vicepresidenta estaba horrorizada. Alguien le dijo que el supuesto padre no era tal, sino el orgulloso marido de las tres muchachas. De modo que Fernández de la Vega se había fotografiado junto al fruto de una tradición ancestral que le repugna: la poligamia, algo habitual en algunos países de África.

Bueno. En realidad no ha sucedido nada grave. A nuestra Vicepresidenta sólo le ha pasado lo que les pasa a los pijos cuando, por alguna razón, abandonan sus lujos y sus avenidas arboladas y van a los barrios bajos. Tampoco ellos comprenden los hábitos de muchos habitantes del extrarradio y dicen que les horroriza ese modo de vida, el vicio a la vista de cualquiera, la acumulación de la basura en las esquinas y un montón de indecencias más. ¿Es que no se dan cuenta de que vivir así es indigno? Supongo, sin embargo, que la Vicepresidenta habrá aprendido la lección. Si en lugar de ir a hacerse fotos al Tercer Mundo se hubiera ido a Suecia, no le habría pasado nada.

(La foto de arriba está extraída de elpais)

lunes, 12 de mayo de 2008

El MUNDO al REVÉS


Los ignorantes, los cobardes y los que no tienen cerebro suelen culpar de todos los males a los que han llegado de fuera. Es lo más fácil. Todo lo malo nos viene del exterior, dicen los nazionalistas. No aceptan que siempre haya sucedido lo mismo y que su pueblo, como cualquier otro pueblo, tuvo momentos de hambre y necesitó viajar a otras tierras para sobrevivir. Allí también hubo imbéciles, claro. En todas partes hay ignorantes, cobardes y descerebrados que dicen que todo lo malo llega de tierras lejanas.


(En la foto, inmigrantes españoles en 1949. La imagen está extraída de lacomunidad)

viernes, 9 de mayo de 2008

El REINO de los CRÉDULOS


Según las noticias, últimamente vuelve a haber un número abusivo de avistamientos de OVNIS. También sucedió en los años setenta, cuando bastaba salir a la calle para ver un par de naves extraterrestres e incluso para que le saludaran a uno sus tripulantes, como le sucedió a una mujer que así lo afirmó en la emisión catalana de Televisión Española. Con la obsesión nazionalista metida en el cuerpo, al locutor del programa sólo se le ocurrió preguntarle:

—¿Y en qué idioma hablaban los extraterrestres?

—Bueno —dijo la mujer, también enferma del virus nazionalista—, son seres muy inteligentes y saben hablar en muchos idiomas: en español, en catalán…

Yo era un chaval, pero recuerdo que me partí de risa mientras imaginaba al extraterrestre asomándose por una ventanilla del platillo volante y diciendo: Bon dia tingui! El caso es que entonces había un montón de programas, revistas y libros sobre el fenómeno OVNI. Y ahora también. En cambio, durante los años ochenta y noventa, apenas vio nadie a un marciano. Tal vez tenga algo que ver con el hecho de que durante esos dos decenios casi no hubo programas ni revistas ni libros que hablasen de ello. Solo tal vez, ya digo. Pero todo el asunto me suena a camelo, a psicosis, a fraude informativo.

No soy un escéptico. Al menos, no en el sentido más radical. El Universo es enorme y estoy convencido de que no somos los únicos habitantes en esta comunidad de vecinos. Pero de ahí a suponer que unos seres de otros planetas vienen a vernos en unas naves volantes que se parecen tanto a nuestros aviones hay un abismo. Y de ahí a que hablen en catalán no hay un abismo, sino una fosa marina.

Uno que no se lo cree en absoluto es Luis Alfonso Gámez. Acudo de vez en cuando a su blog para ver cómo se indigna ante una nueva superchería ufológica o parapsicológica. Siempre está en contra o, mejor dicho, del lado de la razón. Y lo bueno del caso es que los comentaristas de sus artículos se cuentan por docenas, pero por docenas de personas… que están en contra de lo que él dice. O sea, el mundo al revés. La gente lee sus artículos para llevarle la contraria. La verdad es que me lo paso muy bien leyendo Magonia, que es como se llama el blog. Y también aprendo mucho. Como debieron aprender los marcianos de los años setenta para hablar en catalán, un idioma indudablemente minoritario en el Sistema Solar de nuestra Galaxia. ¡Cómo van a hablar en catalán los marcianos si todos sabemos que les tira más el bable! Aunque, si miramos bien al ex presidente Pujol… Bueno, que cada cual saque sus conclusiones.


(La foto de arriba está extraída de parecidosrazonables)