domingo, 2 de diciembre de 2007

EL DISCURSO DE CIU: LLUEVE SOBRE MOJADO


Al estilo de los dirigentes del Partido Popular —con quienes, por cierto, no sólo tienen en común la ideología nacional-católica—, los nacionalistas catalanes fletaron 150 autobuses para inflar la manifestación convocada con motivo del caos de RENFE en Barcelona. Como era de esperar, la protesta derivó en un grito por la independencia de Cataluña. Y como también era de esperar, a los nacionalistas no se les cayó la cara de vergüenza.

Menciono el detalle porque, como ya dije en otra ocasión, CIU ha sido el aliado del gobierno de España durante unos treinta años o, dicho de otra manera, durante casi toda la existencia de la democracia española. Con la excusa de buscar lo mejor para Cataluña, los nacionalistas no dudaron en dar su apoyo al partido que estuviese en el poder —fuese el PSOE o el PP— mientras, por otro lado, le culpaban de cuanto hubiesen pactado con él. Al final han pagado esa bajeza con dos derrotas consecutivas en las elecciones autonómicas, pero al parecer no han aprendido nada. Si Cataluña está como está es a causa de la gestión de los políticos de CIU, bien porque durante treinta años no supieron llevar el agua a su molino, bien porque se desvió el dinero hacia otra parte. Quizás las cosas serían de otra manera si hubiesen gastado menos en propaganda, en autobombo, en la obsesión del idioma y en dotar a cada rincón de Cataluña con un nuevo simbolito para la adoración de los crédulos —perdón, creyentes— en su política.

De modo que convocar una marcha para protestar por los frutos de la propia gestión es un derroche de cara dura. Pero ese ha sido siempre el modo de hacer de CIU y de cualquier otro grupo nacionalista. Está en su naturaleza inventar un enemigo exterior para echarle la culpa de las carencias, la ineptitud y los errores propios.

jueves, 29 de noviembre de 2007

LA IGLESIA DA MIEDO AL GOBIERNO


El presidente Rodríguez Zapatero demostró valentía cuando, nada más acceder al poder, desafió abiertamente a George Bush retirando las tropas españolas de Irak. Desde luego, no es poca cosa. Desaprobar de ese modo la gestión del gobierno más poderoso del planeta es una muestra de convicción, de energía y de respeto hacia los ciudadanos que, hartos del desgobierno de Aznar, votaron a favor del Partido Socialista en las últimas elecciones. Sin embargo, a juzgar por otras cuestiones no menos espinosas, Zapatero ha demostrado que tiene auténtico pánico a una institución tradicionalmente asentada en España: la Iglesia católica. Ese pavor le ha llevado a ralentizar la ley de la Memoria Histórica, a tolerar comentarios de muy dudosa altura en emisoras como la COPE y a bajar demasiado la guardia con el asunto de la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Dos de esas cosas, por suerte, empiezan a pertenecer al pasado y, en cuanto a la otra, es evidente que poco a poco pierde fuerza. Sin embargo, ya que se aproximan las elecciones, debería ser el momento de dar la cara de nuevo. Y va a ser al revés.

Entre las muchas promesas que los socialistas hicieron en el año 2004 se encuentran tres asuntos tan poco importantes que no sólo han sido pasados por alto durante los cuatro años de legislatura, sino que tampoco van a ser tenidos en cuenta durante los cuatro años próximos: el aborto, la eutanasia y el intocable acuerdo entre el Estado y la Iglesia de 1979. Según El País, el PSOE ha descartado incluir en su programa electoral las medidas que puedan causar malestar en la Iglesia. Así, como suena.

Resulta curioso que un asunto como el de la interrupción voluntaria del embarazo no sea tratado por quienes se jactan de liderar la ley de violencia doméstica y otras defensas de la dignidad de la mujer. Parece contradictorio, aunque lo cierto es que, si uno examina con detenimiento una y otra cuestión, es fácil deducir que por un lado hay muchas posibilidades de captar votos y por el otro hay posibilidades también, pero de perderlos. La Iglesia sigue dando miedo. Y debe dar mucho, porque también va siendo ya hora de debatir si los españoles tenemos derecho a morir dignamente y nadie se atreve a decir nada a las claras.

El problema, no obstante, creo que está en otra parte. Me parece que todos sabemos que, tarde o temprano, se promulgará una ley que defienda la libertad de elección de una muerte digna y otra mediante la cual las mujeres podrán abortar, dentro de unos límites razonables de tiempo, sin tener que aportar argumentos, sin atenerse a supuestos legales y sin tonterías. Es como la libertad de culto, que parecía imposible durante el franquismo y, sin embargo, todos sabían que era una cuestión de tiempo. ¿Por qué poner trabas, entonces, al ejercicio de algo que será libre y legal en un futuro cercano?

(La foto de arriba está extraída de miradentro.com)

miércoles, 28 de noviembre de 2007

LA MINISTRA MAGDALENA ÁLVAREZ SE BURLA DE TODO EL MUNDO


Ayer, las noticias no podían tener más guasa. Una de ellas es cómica aunque tiene tintes de tragedia. Se trata de la más que dudosa pretensión de George Bush de mediar para la creación de un Estado palestino. Como ya decía el otro día, el tío no da una. Está claro que le importa un pimiento la dignidad de los palestinos mientras los judíos sigan financiando a su gobierno y que esta última salida responde al deseo de irse de la Casa Blanca con un éxito. Se acercan las elecciones norteamericanas y sólo ha cosechado fracasos, pero la elección de Oriente Medio como escenario ideal para obtener un triunfo político es insuperablemente idiota. O sea, en su línea.

Luego está el otro asunto. Para empezar, y siguiendo con el cachondeo, el secretario de Estado de infraestructuras ha dicho que este sábado estará resuelto el problema de Cercanías en Barcelona. Eso ya es de carcajada… o de revuelta, según se enfoque el asunto. Pero Barcelona no se parece a París en nada. Hace ya decenios que los barceloneses estuvieron de acuerdo en cambiar sus inquietudes por una imagen de diseño y asepsia que atrajese a los turistas. No en vano Barcelona es una ciudad que vive de espaldas a sus habitantes. Y si no, ahí están las fotografías recientes de unos hinchas de fútbol extranjeros burlándose de las más elementales normas cívicas ante la mirada complaciente de unos policías que no se lo habrían perdonado a los vecinos de la ciudad.

Pero le rien ne va plus ha sido, sin lugar a dudas, el plante de Magdalena Álvarez al pleno del Congreso que, precisamente, estaba tratando la reprobación de su gestión como ministra. Al parecer, como ya no sabía cómo burlarse más de todo el mundo, dejó clara su prepotencia llegando veinte minutos tarde a la sesión. No sé. El poder debe tener esas cosas: no hay quien quiera sacudírselo de encima. Me refiero a los que no tienen principios, claro. Porque la tal Magdalena Álvarez, por mucho que continúe en su puesto, pasará a la historia como la causante del desastre de cercanías de Barcelona y como la ministra que, con sus frases despectivas y su actitud, no mereció el cargo ni el respeto de los ciudadanos.

martes, 27 de noviembre de 2007

SARKOZY, LA CHUSMA Y MAYO DEL 68


Hace un par de años, en medio de una revuelta popular que puso en jaque a las fuerzas de seguridad francesas, el prepotente Sarkozy dijo que los revoltosos eran chusma y que, cuando él alcanzara el cargo de presidente, se habría acabado mayo del 68. Hoy podemos decir que ha cumplido su palabra. No estamos en mayo del 68. Estamos en noviembre del 2007 y la «chusma
» sigue enfrentándose a la policía en los barrios más difíciles de París.

BARRIO SÉSAMO PARA ADULTOS


En el año 2000 fui a Estados Unidos para visitar a uno de mis hermanos, a quien no veía desde hacía años. Entre otras, las principales conclusiones sobre los norteamericanos a las que llegué son:

1.- Todos los tópicos que uno tiene antes de pisar suelo norteamericano se hacen realidad a medida que pasan los minutos.

2.- Son decadentes.

3.- Viven envueltos en una plácida ignorancia, no tienen capacidad de crítica, creen que están siempre enfermos y tal vez tengan razón. Pero su principal enfermedad no es la obesidad, sino la obsesión por vivir de un modo tan aséptico y pretendidamente seguro que uno ya no sabe si realmente viven o sólo transitan. No conversan sentados en el parque. No se relacionan. Ni siquiera se rozan.

Ayer leí una noticia de terror. El DVD recientemente publicado en EE. UU. de los gags de los conocidos Teleñecos el Monstruo de las Galletas, Coco, Gustavo y los demás lleva el sello de Prohibido a los menores de dieciocho años. Esta vez se han pasao. No suelo estar de acuerdo con el proteccionismo abusivo de algunos Estados con respecto a los ciudadanos de su país. Ese autoritarismo suele conllevar un recorte de libertades a las que no estoy dispuesto a renunciar así, tan fácil. Lo siento, soy europeo. Pero a veces claudico, digo que no hay más remedio y procuro pensar en otra cosa. Es lo que me sucede, por ejemplo, con la proliferación de cámaras de vigilancia que hay en las calles y que, de un modo u otro, atentan abiertamente contra la libertad y, sobre todo, contra el derecho a la intimidad. Ya son casi indispensables para mucha gente y, por lo tanto, no hay razón para darse uno de cabezazos porque seguirán ahí y, además, nadie podrá impedir que haya más cada día. Pero ya me jodió cuando le quitaron el cigarrillo a Lucky Luke, por ejemplo. En mi opinión, tal cosa no responde a un auténtico interés por el bienestar de la ciudadanía, sino a una obsesión, a una fobia. O sea que casi no vale la pena hablar de las sospechas que han surgido acerca de una supuesta homosexualidad de Epi y Blas, pongo por caso, como si eso fuera lo que uno piensa en cuanto ve a esos muñecos o como si eso, en el caso de ser verdad, fuese realmente grave. Sinceramente nunca he pensado que Epi y Blas puedan ser plumas; pero, si lo fueran, me importaría muy poco.

Bueno, pues por lo visto han acusado al Monstruo de las galletas de incentivar a los niños a comer dulces y a convertirse, el día de mañana, en obesos neuróticos. ¿No harían mejor los yanquis en practicar un poquito la crítica de sus costumbres alimenticias en lugar de culpar de sus problemas a unos muñecos de peluche? Parece ser que algún enfermo norteamericano ha dicho que la secuencia en que un hombre invitaba a un vaso de leche a una niña puede llevar a alguien a practicar la pederastia. Daniel Anderson, quien fue asesor del programa en el pasado, ha tenido que decir que No había ninguna agenda secreta tras el programa, como si Barrio Sésamo pudiera ser un arma oculta de Bin Laden. Están locos. Y lo peor de todo, parece que eso se contagia.

No sé si es a causa de tanto mirar a Estados Unidos en el pasado, pero los españoles tampoco estamos libres de culpa. Muchos de los cómics, películas, revistas y libros publicados durante la Transición serían hoy impublicables. ¿Alguien se atrevería en estos tiempos a estrenar un largometraje como Laberinto de Pasiones, por ejemplo, en el que se hablase festivamente del consumo de drogas? La Movida madrileña, con sus colores, sus modas, sus músicas y lo demás, jamás habría existido si hubiese esperado unos años para darse a conocer. Y, la verdad, los que tuvimos la suerte de vivirla, podemos decir bien alto que, durante aquellos años, nos lo pasamos de miedo.

(El dibujo de arriba está extraído de ideoflexia.com. Seguro que hay algún enfermo que ve una relación antinatural entre Heidi y la cabra)


lunes, 26 de noviembre de 2007

ÉRASE UNA VEZ EN EL FUTURO…


Año 2307. Los Diputados de la Confederación Intergaláctica acuden al pleno anual en el planeta Zwah-26. Las medidas de seguridad son escandalosas. En los alrededores del edificio se producen enfrentamientos constantes entre un grupo de radicales-violentos-asesinos y la policía. Por el momento hay 12.674 radicales-violentos-asesinos heridos y dos policías con dolor de cabeza. Las aeronaves públicas de cercanías no funcionan. Qué raro, si quien se encarga de eso es la Ministra Espacial Magdalenixt Álvareftsg. Da comienzo la sesión. Pide la palabra el Presidente Electo de Venezuelikhtvs. Dice:

El Rey de Espaaaaaña debe pedir discuuuuuuulpas.

—¡Oh, no!

¡Qué pesado! se oye decir entre murmullos generales de desaprobación.

Lleva así trescientos años-luz dice otra voz. Observando que Chávezxjk va a seguir con la cantinela secular, media asamblea se va a tomar un café. La otra media, provista de tapones para los oídos, se dispone a leer la prensa intergaláctica. Don Manuel Fragaxf Iribarne, presidente del Partido Espacial Popular desde tiempos inmemoriales, no se ha enterado de nada a causa de su sordera y continúa aparentando que escucha cuanto se dice. Chávezxjk habla otra vez:

¿Por qué no te discuuuuuulpas ya de una veeeees, Rey de Espaaaaaña? Discúúúúlpate y descongelaré las relasioooooones con tu paííís.

Todos los Diputados menos don Manuel Fragaxf miran hacia otra parte.

—Discúúúúlpate, Rey de Espaaaaaña —dice Chávezxjk de nuevo.

Harto como cada año, Juan Carlos XVIII pierde los nervios:

¿¡Por qué no te callas!?

¡Ha vueeeeeelto a desiiiiirlo! ruge Chávezxjk, hecho una furia y mordiéndose los codos.

—Exijo —pretende decir el presidente de Españaxx, Zampaterohgt—… Exijo…

—¡Cááááállate tú, Zampaterohgt! —grita Chávezxjk—. ¡Tus antepasaaaados expoliaaaaaron a mi pueeeeeblo!

Saliéndose de su línea habitual, Zampaterohgt pierde también los papeles:

—Exijo —pretende decir el presidente de Españaxx, Zampaterohgt—… Exijo…un respeto...

—¡¡Jose Luis!! ¡¡Jose Luis!!! —espeta Sonsolehgts elevando bastante el tono, a la vez que sacude enérgicamente a Zampaterohgt—­. ¡¡Despierta!! Estás soñando...

—Vaya —balbucea Zampaterohgt—, ya he vuelto a tener esa maldita pesadilla.

—¿Otra vez la escenita con Chávezxjk?

—Sí. Seguía insistiendo en que no descongelará las relaciones con España hasta que el Rey le pida disculpas.

—Pero cariño, si hace trescientos años que Chávezxjk no es presidente de Venezuelikhtvs. Perdió el poder cuando se agotaron los combustibles fósiles y se descubrió el enorme potencial energético de las naranjas valencianas.

—Es verdad. Desde entonces España es el primer proveedor de combustible del mundo, ¡¡y yo el presidente de la primera potencia mundial!! ¡¡Se va a enterar ese Chávezxjk!! Exijo...

—¡¡Jose Luis!! ¡¡Jose Luis!!! —espeta Sonsolehgts elevando bastante el tono, a la vez que sacude enérgicamente a Zampaterohgt—. ¡¡Despierta!! Estás soñando otra vez...

(Un relato escrito improvisadamente por José Luis Galiano y César Galiano)

EL MACHISMO Y OTRAS COSAS


Las sobremesas de los domingos son, en algunas ocasiones, el marco ideal para dejar claras las ideas que a uno le rondan durante la semana y que, por unas cosas u otras, no han acabado de cuajar. Ayer fue uno de esos días. Aprovechando la circunstancia de que se celebraba el día internacional contra la violencia de género, los políticos trataron de conseguir votos mediante promesas tan atractivas como inútiles. No pudimos contenernos y empezamos a hablar.

El presidente Rodríguez Zapatero dijo que su gobierno lucharía hasta exterminar al machismo. Bueno. Creo sinceramente que Zapatero es uno de los pocos políticos que, equivocadamente o no, actúan de buena fe. Y eso es decir mucho. Pero en este asunto, no sé si consciente o inconscientemente, está confundiendo los términos. En primer lugar, no pasa nada por el hecho de que existan machistas. Zapatero confunde violencia de género con violencia machista y, como dije en el artículo titulado La discriminación inversa, hay una diferencia entre ambas cosas. Si yo golpeo a mi mujer por el hecho de ser mujer, sin duda es violencia machista. Pero si le golpeo porque me hace la vida imposible, se trata de otra violencia. No por ser machista se es necesariamente maltratador ni todos los maltratadores son necesariamente machistas.

Por otro lado, Rajoy no quiso ser menos y soltó en un mitin que, si gana las elecciones, las mujeres trabajadoras tendrán una rebaja en los impuestos. Toma goma. O sea que las mujeres tendrían más derechos que los hombres, al contrario de lo que lamentablemente ha sucedido siempre. Rajoy, entonces, no solo está discriminando al revés de ahí el nombre de discriminación inversa, sino que además está discriminando a todas las mujeres que no trabajan fuera de casa. Unos siete millones, poco más o menos.

Eso nos llevó a analizar otra cuestión. De un tiempo a esta parte se han dejado oír las voces de algunos colectivos feministas que exigen que el gobierno pague un sueldo a las mujeres que trabajan en lo que antes se llamaba sus labores. En mi opinión no sería justo hacerlo. Es más, ni siquiera es de sentido común. Si yo trabajo para una empresa, es la empresa quien me paga. Del mismo modo, si trabajo para mí y para mi familia, debe ser mi familia quien asuma el pago de mi sueldo. No hay vuelta de hoja. Estoy de acuerdo en que debe reconocerse ese trabajo como tal, pero en ningún caso mediante el pago de un sueldo a cargo del Estado.

(El dibujo de arriba es de El Roto. ¿Era necesario decirlo?)

sábado, 24 de noviembre de 2007

LA COCINA DE ÚLTIMA GENERACIÓN


Ignoro si a los demás les pasa lo mismo, pero yo, cuando me invitan a cenar en algún restaurante, tiemblo. Para empezar, sé que la carta estará compuesta exclusivamente por los experimentos de un cocinero que cree ser un artista y que, en lugar de cocinero, se hace llamar restaurador. Nunca he entendido eso. Es como si los profesionales de las cocinas renegasen de trabajar en la cocina, como si el término no estuviese a la altura de sus aspiraciones de genio incomprendido. Supongo, por otra parte, que los que restauran según la definición del Diccionario de la Real Academia deberían llamarse Cocineros del Arte. Lo digo por diferenciar. Y ya sé que hay otra acepción, pero en ningún caso se habla de los que hacen la comida. Restaurador es, también, quien tiene o dirige un restaurante. Hacerse llamar por un nombre que no es el correcto demuestra altanería
—que no altivez—, desprecio por la cultura y tal vez un tremendo complejo de inferioridad.

Esos experimentos de los que hablaba o sea, los platos que hoy en día se sirven en casi cualquier restaurante suelen ser muestras mínimas de mezclas de sabores o creaciones absurdas. Son tan absurdas que es imposible probarlas de nuevo: nunca permanecen más de una temporada en la carta. Una conocida me dijo que, en cierta ocasión, había comido algo increíble en uno de los restaurantes más renombrados de España. «Era alucinante, tío», me dijo; «Parecía un puro hecho de galleta. Y en cuanto lo mordías, sabía a humo de puro en vez de a galleta». «Ah», le contesté; «Qué interesante». Es muy interesante comer un pepino que sepa a bizcocho y un bizcocho que sepa a pepino. Eso es alta cocina.

Todo esto viene a cuento porque acabo de leer que la Universidad de Barcelona ha nombrado Doctor Honoris Causa a Ferrán Adrià. Dentro de poco le nombrarán Gran Visir de Mongolia, Diputado del Parlamento de Zambia o Arzobispo de la Seu d’Urgell. Y no es que me caiga mal el muchacho, qué va. De hecho me cae bastante simpático. Pero eso no impide que sea un hortera.


viernes, 23 de noviembre de 2007

BUSH NO ES NOTICIA


Una de las noticias de portada de El País de ayer me sorprendió. Y no por la novedad que enunciaba el titular, sino por todo lo contrario. Decía: El ex portavoz de Bush le acusa de obligarle a mentir. Scott McClellan dijo en 2003 que la Casa Blanca no estaba detrás de la filtración del nombre de una espía de la CIA cuyo marido, el embajador Joe Wilson, había negado que Sadam Husein intentaba comprar uranio para fabricar armas de destrucción masiva. Ahora dice que le obligaron a mentir. Bueno. ¿Y eso le extraña a alguien? ¿Es noticia que Bush mienta, que obligue a mentir, que confunda a los talibanes con un grupo de rock poco antes de hacerse con el poder, que hiciera trampas para ganar las elecciones, que declare la guerra a medio mundo y que encarcele a un montón de gente sin garantías legales, por ejemplo? Lo raro, lo que a muchos nos gustaría ver, sería un titular que dijese: Bush hoy no ha mentido mucho. Eso sí sería una noticia merecedora de un hueco en la portada. Un notición. Aunque, puestos a pedir, sería mucho más agradable leer: Bush decide retirarse para siempre al Himalaya con la firme intención de aprender a leer. De miedo, ¿verdad? Y la satisfacción sería inenarrable si un subtítulo afirmase: En su retiro de por vida a los montes del Tíbet le acompañará José María Aznar. ¡Qué ilusión nos haría leer noticias así! ¡Y los tibetanos, creyéndose que lo peor que les podía pasar es estar invadidos por los chinos!

Las noticias sobre Bush también podrían darse a la inversa; es decir, negando que Bush haga una u otra cosa. Por ejemplo: Bush NO ha bombardeado aún los Estados Unidos de América. Aunque tal vez pueda suceder lo contrario en el futuro, por el momento se trata de una verdad como un puño y, además, es tranquilizadora: el individuo con más poder del mundo NO hace en lugar de hacer, y todos sabemos que el mejor gobernante es el que menos gobierna. Claro que enunciar las noticias de ese modo podría llevarnos a titulares del tipo: Bush NO da una, lo cual, dicho sea de paso, también es una verdad como un puño.

Nos quedaría la opción de dejar a Bush aparte. Puesto que ya no puede ser noticia porque es incapaz de sorprendernos haciendo las cosas bien, olvidémoslo. Que no vuelva a hablarse de él. Sería estupendo, ¿no? Lo malo es que los periodistas se creen en la obligación de informar aunque no haya nada que decir y se las compondrían para freírnos con titulares como: Bush hoy tampoco ha hecho nada interesante. Pero incluso eso sería mejor que cuando hablan de él porque ha vuelto a hacer algo, de eso no hay duda.


(La imagen de arriba está extraída de weblogs.clarin.com)

jueves, 22 de noviembre de 2007

INCREÍBLE: UN OBISPO PIDE PERDÓN


La Tierra da vueltas alrededor del Sol. Toma ya. El 31 de octubre de 1992, Su Santidad Juan Pablo II absolvió y rehabilitó a Galileo Galilei, que fue quien lo dijo en 1632, y desde entonces podemos afirmarlo sin temor a que Pedro Botero nos cueza en sus calderas. Quizás dentro de otros tres siglos haya otro Papa que absuelva a las mujeres que hoy en día deciden abortar o a los que usan condones para no contagiarse de enfermedades mortales. La Iglesia rectifica de vez en cuando. Muy de vez en cuando, pero lo hace. Por el momento, ya digo, desde hace nada menos que quince años podemos decir que la Tierra da vueltas. Y eso es muchísimo si tenemos en cuenta los tiempos que corren.

El otro día, hablando de la beatificación masiva de religiosos franquistas que tuvo lugar en El Vaticano, Eliseo Bayo me dijo que esas cosas no le ofenden porque cada cual tiene derecho a enterrar a sus muertos. Desde luego, tenía razón. Pero la Iglesia siempre pretende hablar en nombre de todos y, sin embargo, cuando ha de premiar u otorgar distinciones, sólo recuerda a los suyos. Es muy raro que hable bien de quien no forme parte del clan o que pida perdón por atrocidades recién cometidas. Ha de pasar un tiempo para que lo asimile y decida que debe disculparse. Y suele ser demasiado tiempo.

No obstante, a veces todo eso falla. El obispo Ricardo Blázquez, presidente de la Conferencia Episcopal, ha pedido perdón, si bien tímidamente, por lo que hizo o pudo hacer la Iglesia durante la última guerra civil española. Eso está bien. De hecho está muy bien. Aunque, como es tradición, inmediatamente han surgido las reacciones. El arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, no ha tardado ni un desayuno en decir que las palabras de Blázquez reflejan tan sólo una opinión personal y que no son, por supuesto, algo programático para la Iglesia. Creo que está claro. Aunque Ricardo Blázquez haya pedido perdón, la Iglesia no lo ha hecho, no tiene intención de hacerlo y ni si quiera lo hará, probablemente, hasta dentro de dos siglos y medio, que es cuando toca.

Sucede algo parecido con un par de curas de tropa que se creyeron no sé qué mensaje de hace dos mil años y hacen lo posible por echar una mano a los más desfavorecidos. Están en la parroquia de Entrevías también llamada San Carlos Borromeo, aunque no sé si ahora puede llamarse parroquia o debe llamarse otra cosa. La maquinaria de la Iglesia, por medio de su portavoz el cardenal Rouco Varela, ha intentando por todos los medios que los de Entrevías olviden la neura de ayudar a los pobres y vuelvan al redil. Por ahora no lo ha conseguido y la parroquia resiste. Los que, como Buñuel, somos ateos gracias a Dios, agradecemos que haya quien sepa enfrentarse al arsenal vaticano desde el interior y que, además, lo haga con buenas palabras y aún mejores comportamientos.

(Este artículo ha sido enviado a la parroquia de San Carlos Borromeo para darles apoyo)

miércoles, 21 de noviembre de 2007

PROHIBIDO FUMAR MARIHUANA


El Congreso ha rechazado por enésima vez la propuesta para despenalizar la tenencia y consumo de pequeñas cantidades de marihuana. No contenta con semejante estupidez, Ana Belén Vázquez, diputada del Partido Popular, ha dicho que despenalizar el consumo de drogas en España sería un genocidio. Un genocidio, nada menos. Lo que la mujer pretendía decir con eso ya era una animalada, pero lo que realmente dijo lo es mucho más. El Diccionario de la Real Academia define genocidio como el
Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad. No sé qué tienen que ver la raza o la religión con fumar porros.

Lamentablemente, la persecución sistemática e irracional del consumo de marihuana viene de lejos. Puede uno ponerse hasta las orejas de coñac y cantar jotas donde le dé la gana pero no tiene derecho a fumarse un canuto tranquilamente en su casa. Hay un razonamiento perverso que dice que el consumo de marihuana o hachís conduce necesariamente al consumo de otras drogas más peligrosas. Al decir eso, los que defienden esa tesis están reconociendo que el hachís y la marihuana son casi inocuos. Si no, la gravedad del caso no consistiría en que su consumo pudiera conducir al consumo de drogas más peligrosas. Pero, además, a casi nadie se le escapa que lo que realmente lleva al consumo de otras drogas es la ilegalidad o, dicho de otro modo, la necesidad de buscar a los vendedores de hachís en entornos malsanos. La marihuana y la heroína, por ejemplo, sólo tienen relación en el ambiente donde se venden y se compran. No por fumar marihuana acabará uno inyectándose heroína.

Para colmo de despropósitos, hace unos años apareció una corriente de opinión que rechazaba el uso terapéutico de la marihuana. Desde luego, hay quien sólo utiliza la cabeza para ponerse la boina y encima alardea de ello. La razón de tal rechazo estribaba en que la marihuana es una droga. Cuánta sabiduría. Y la consecuencia de ello era que no debía ser utilizada ni siquiera en ámbitos hospitalarios. Pues bueno. A esos tipos tan inteligentes que no admiten el uso terapéutico de la marihuana porque es una droga les estaría muy bien empleado que tuviesen que operarles de apendicitis, pongo por caso. Y que les operasen sin anestesia, claro. La anestesia también es droga.

(El chiste de arriba es de El Roto, cómo no)